Mamá dice que la lluvia
es el infierno de la ausencia,
la desordenada herencia del camaleón,
un donnadie donoso
extraordinario como cualquiera
llamando a las puertas
de una primavera estrabica,
toda celebración perfecta
elige la ceguera como íntimo propósito,
según un adagio brujo
si no les matas
se fugan por las paredes del aire,
está en vela
el fresno que hace leña
del otoño,
desolada invención del fuego,
cielo contra el suelo
para decretar el susto en las alas
entre sonrisas nihilistas
de decrépita verbena.
es el infierno de la ausencia,
la desordenada herencia del camaleón,
un donnadie donoso
extraordinario como cualquiera
llamando a las puertas
de una primavera estrabica,
toda celebración perfecta
elige la ceguera como íntimo propósito,
según un adagio brujo
si no les matas
se fugan por las paredes del aire,
está en vela
el fresno que hace leña
del otoño,
desolada invención del fuego,
cielo contra el suelo
para decretar el susto en las alas
entre sonrisas nihilistas
de decrépita verbena.