rauloscar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hace un tiempo que sus ojos
no coinciden con la realidad,
andan alternando colores
en los vuelos de sus párpados,
sobre las ruas de un pueblo fantasma
eleva el imperio de sus latidos.
Su cuerpo
se baña en los fluidos turbios
que humedecen la greda.
Ella
ve océanos encantados,
caricias de gaviotas en el sol
que acuna su sombra.
no coinciden con la realidad,
andan alternando colores
en los vuelos de sus párpados,
sobre las ruas de un pueblo fantasma
eleva el imperio de sus latidos.
Su cuerpo
se baña en los fluidos turbios
que humedecen la greda.
Ella
ve océanos encantados,
caricias de gaviotas en el sol
que acuna su sombra.