DanteFranco
Poeta recién llegado
Si a escoger me dieran,
tener lo más dulce
que existe en el mundo,
que hay en la vida;
sin duda escogiera
el roce sublime,
el mágico encanto
de manos divinas;
aquellas que dejan
alivio y consuelo,
sobre las heridas
mundanas del hombre.
Y nos enternecen
de dicha infinita,
y nos enaltecen,
y nos humanizan.
Caricias de un niño
que quitan dolores,
caricias de un niño,
caricias de Dios.
tener lo más dulce
que existe en el mundo,
que hay en la vida;
sin duda escogiera
el roce sublime,
el mágico encanto
de manos divinas;
aquellas que dejan
alivio y consuelo,
sobre las heridas
mundanas del hombre.
Y nos enternecen
de dicha infinita,
y nos enaltecen,
y nos humanizan.
Caricias de un niño
que quitan dolores,
caricias de un niño,
caricias de Dios.