Julio Miguel Choza
Poeta recién llegado
Me duele más que todo ese silencio arrogante
con el que siempre tratas de decirme algo
como queriendo que entienda con ese semblante
que tu rostro dibuja;y es el peso que cargo.
¿Me querrás odiar u odiaras quererme?
¿Qué esperas que yo diga si tú no dices nada?
me conoces y sabes que la forma de vencerme
es negarme ésa voz, con ésa boca cerrada.
Tonto cariño el mio, necio una y mil veces
que te ama y ama escucharte, y callada estás.
Eres mundo sin vida, mar no apto para peces
y yo emigré entre corrientes para poderte encontrar.
Y qué quedará mañana, cuando el camino
de tus labios hoy callados busquen los míos;
y sea ese adiós callado que desde hoy alucino
y entonces extrañe tu silencio, para sentirme vivo.
Y qué me quedará mañana, cuando en lo oscuro
sea el silencio que no es tuyo, que no he vivido
y el desconocido frío al cual no me acostumbro
por mi cariño necio, llegue e herir mis sentidos.
con el que siempre tratas de decirme algo
como queriendo que entienda con ese semblante
que tu rostro dibuja;y es el peso que cargo.
¿Me querrás odiar u odiaras quererme?
¿Qué esperas que yo diga si tú no dices nada?
me conoces y sabes que la forma de vencerme
es negarme ésa voz, con ésa boca cerrada.
Tonto cariño el mio, necio una y mil veces
que te ama y ama escucharte, y callada estás.
Eres mundo sin vida, mar no apto para peces
y yo emigré entre corrientes para poderte encontrar.
Y qué quedará mañana, cuando el camino
de tus labios hoy callados busquen los míos;
y sea ese adiós callado que desde hoy alucino
y entonces extrañe tu silencio, para sentirme vivo.
Y qué me quedará mañana, cuando en lo oscuro
sea el silencio que no es tuyo, que no he vivido
y el desconocido frío al cual no me acostumbro
por mi cariño necio, llegue e herir mis sentidos.