El moco dijo al pañuelo:
-¿Por qué me vas a sonar?
Si me suenas otra vez,
volverán a estornudar-
-¿Por qué serás tan cochino?
Yo sólo quiero aliviar
la nariz de este chiquillo,
que la tiene a rebosar-
Pero el niño lo que quiere
es con el moco jugar
y no quiere que el pañuelo
su nariz venga a limpiar.
El querrá hacer pelotillas,
para lo cual ha de hurgar,
y luego, con dos deditos,
querrá el moquito lanzar.
El pañuelo, compungido,
ya no sabe qué pensar,
pues si no quita los mocos
¿En qué podrá trabajar?
xxx
Churrete