CARNAVAL
Ilust.: "CRUCIFIXIÓN". Renato Guttuso. 1941
Sobrevuelan entre los crespones carmesíes
rasgados por las carcajadas circulares de falenas y mariposas
los millones de ojos tumefactos
millones de miradas muertas
Los fláccidos crespones definen viaductos y avenidas
como ocasos y límites como ríos sin riberas
deambulatorios profanos para gentes que no rezan
apenas telas rajadas por donde los sueños se escapan
Y las máscaras sin misterio
esas máscaras que ocultan las intenciones de caballeros gentiles
de ardorosas damas voluptuosas
que sobrenadan sobre rostros carcomidos por las lepras
Violentas las agujas de las torres
los mármoles envejecidos por las injurias
las aguas que una vez fueron claras y ahora ocultan detritus
y los difuntos por cólera
Lloran todavía algunos de los ojos llorados
y de los rosarios de lágrimas se escapan sollozos y libélulas azules
es el audaz mediodía de las procaces estatuas
algunos cipreses verdinegros suspiran por las tierras de Castilla
por los cementerios místicos
cuajados de cadáveres sonrientes
Las tierras ocres y malvas
definen puntos de fuga en horizontes eternos
ignoran los ritos y las músicas profanas
de estos carnavales nuevos
Entre las orejas del asno
la mirada del adusto labrador se fija en la hora de su muerte
lejanos ya el carnaval y todavía los trigos que un día nacerán
de la tierra rota.
Un calvario incongruente
se alza altivo sobre un horizonte ascético
soldadesca de cartón-piedra
arroja los dados robados que dan órdenes a la suerte.
Premonitorias mujeres del pecado
alivian las agonías del suplicio
con la lascivia de sus danzas sarracenas
terminado el carnaval volverá siempre la Muerte
Ilust.: "CRUCIFIXIÓN". Renato Guttuso. 1941
Sobrevuelan entre los crespones carmesíes
rasgados por las carcajadas circulares de falenas y mariposas
los millones de ojos tumefactos
millones de miradas muertas
Los fláccidos crespones definen viaductos y avenidas
como ocasos y límites como ríos sin riberas
deambulatorios profanos para gentes que no rezan
apenas telas rajadas por donde los sueños se escapan
Y las máscaras sin misterio
esas máscaras que ocultan las intenciones de caballeros gentiles
de ardorosas damas voluptuosas
que sobrenadan sobre rostros carcomidos por las lepras
Violentas las agujas de las torres
los mármoles envejecidos por las injurias
las aguas que una vez fueron claras y ahora ocultan detritus
y los difuntos por cólera
Lloran todavía algunos de los ojos llorados
y de los rosarios de lágrimas se escapan sollozos y libélulas azules
es el audaz mediodía de las procaces estatuas
algunos cipreses verdinegros suspiran por las tierras de Castilla
por los cementerios místicos
cuajados de cadáveres sonrientes
Las tierras ocres y malvas
definen puntos de fuga en horizontes eternos
ignoran los ritos y las músicas profanas
de estos carnavales nuevos
Entre las orejas del asno
la mirada del adusto labrador se fija en la hora de su muerte
lejanos ya el carnaval y todavía los trigos que un día nacerán
de la tierra rota.
Un calvario incongruente
se alza altivo sobre un horizonte ascético
soldadesca de cartón-piedra
arroja los dados robados que dan órdenes a la suerte.
Premonitorias mujeres del pecado
alivian las agonías del suplicio
con la lascivia de sus danzas sarracenas
terminado el carnaval volverá siempre la Muerte