LUMUGA 95
Poeta asiduo al portal
Y sigues ahí, tan bella como la primera vez.
Dejan mis ojos una hilera de lágrimas
cuando te miro absorto en tu danza.
Lo intento y no me dejas ser;
uno más que sobre ti escribirá páginas,
y también soy alguien que jamás te alcanza.
Sales cada noche a estar a mi lado.
Converso contigo en un monólogo interminable,
y me despido de ti con una oda en agradecimiento.
No es extraño que de ti me haya enamorado:
logras que cada velada sea agradable,
consigues que me olvide de mi sufrimiento.
A decir verdad, siempre has sido mi favorita:
No me rompiste el corazón, porque no me amaste.
No estuve solo, pues a mi lado estuviste.
Hay quien me llama loco, yo prefiero decir eremita.
Pues la sigo amando, y a pesar de que solo mi tiempo gaste,
seguirá siendo el motivo por la que mi alma al anochecer, de sonrisa se viste...
Dejan mis ojos una hilera de lágrimas
cuando te miro absorto en tu danza.
Lo intento y no me dejas ser;
uno más que sobre ti escribirá páginas,
y también soy alguien que jamás te alcanza.
Sales cada noche a estar a mi lado.
Converso contigo en un monólogo interminable,
y me despido de ti con una oda en agradecimiento.
No es extraño que de ti me haya enamorado:
logras que cada velada sea agradable,
consigues que me olvide de mi sufrimiento.
A decir verdad, siempre has sido mi favorita:
No me rompiste el corazón, porque no me amaste.
No estuve solo, pues a mi lado estuviste.
Hay quien me llama loco, yo prefiero decir eremita.
Pues la sigo amando, y a pesar de que solo mi tiempo gaste,
seguirá siendo el motivo por la que mi alma al anochecer, de sonrisa se viste...