Carta a Mamá
Me siento casi en tu vientre
Un día de Junio
Un par de horas del tiempo impío,
Sentía tu hambre mientras
Compartías tu cena conmigo;
Tus migajas lágrimas y tu amor.
Yo crecía entre tu cuerpo
Que se transformaba a cada instante
Y tu deseo altruista desafiante hacia mí;
Podía sentir tu tristeza casi matinal
Mientras tus manos calecían y forjaban
La faz tornada en mi vida:
Mi futuro.
Jamás conocí a mi padre
(Había muerto antes de que naciera)
Solo podía sentir cuanto lo amabas
Porque él se quedó en tu cuerpo
Y en la vida entera tuya que a cada segundo
Me lo entregabas.
Podía ver tu apasionado cuerpo
Cuidando de mí
Antes de que lo conocieras
Y te declara su amor:
Destino.
Un día cualquiera
Mil novecientos ochenta y seis
Cuatro de la madrugada
Puedo ver la luz cenital de tu amor lozano
Y quiero salir para volver a llegar a ti.
Casi al amanecer
Canto mi primer llanto atroz de alegría
Y te saludo con mi primera lágrima ingenua
Ausente de hipocresía
Solo quiero verte y que mes un beso,
Mientras, solo vuelo a un lugar
Donde nunca antes había estado:
a la vida.
Yo entonces yacía entre la sangre
Que me inspiraba cada
Latir de cada pulso poetrasto tuyo.
Por eso hoy te escribo,
Porque mientras lloro
No se expresar mi llanto.
Madre:
Cuando hace veinte minutos asesinos
Supe que decidiste regalarme
Tu música, tu poesía y tu sentir
Para salvar las mías
Solo pensé en escribirte esto.
Gracias por darme tu vida
Aunque hubiese preferido
Dar la mía por ti
Te amo:
Tu hija.
Me siento casi en tu vientre
Un día de Junio
Un par de horas del tiempo impío,
Sentía tu hambre mientras
Compartías tu cena conmigo;
Tus migajas lágrimas y tu amor.
Yo crecía entre tu cuerpo
Que se transformaba a cada instante
Y tu deseo altruista desafiante hacia mí;
Podía sentir tu tristeza casi matinal
Mientras tus manos calecían y forjaban
La faz tornada en mi vida:
Mi futuro.
Jamás conocí a mi padre
(Había muerto antes de que naciera)
Solo podía sentir cuanto lo amabas
Porque él se quedó en tu cuerpo
Y en la vida entera tuya que a cada segundo
Me lo entregabas.
Podía ver tu apasionado cuerpo
Cuidando de mí
Antes de que lo conocieras
Y te declara su amor:
Destino.
Un día cualquiera
Mil novecientos ochenta y seis
Cuatro de la madrugada
Puedo ver la luz cenital de tu amor lozano
Y quiero salir para volver a llegar a ti.
Casi al amanecer
Canto mi primer llanto atroz de alegría
Y te saludo con mi primera lágrima ingenua
Ausente de hipocresía
Solo quiero verte y que mes un beso,
Mientras, solo vuelo a un lugar
Donde nunca antes había estado:
a la vida.
Yo entonces yacía entre la sangre
Que me inspiraba cada
Latir de cada pulso poetrasto tuyo.
Por eso hoy te escribo,
Porque mientras lloro
No se expresar mi llanto.
Madre:
Cuando hace veinte minutos asesinos
Supe que decidiste regalarme
Tu música, tu poesía y tu sentir
Para salvar las mías
Solo pensé en escribirte esto.
Gracias por darme tu vida
Aunque hubiese preferido
Dar la mía por ti
Te amo:
Tu hija.