hijadelilith
Poeta recién llegado
La verdad, no estoy segura que esto sea por ley un poema como tal... no estoy segura, nisiquiera es una metafora, esto es exactamente lo que sentía en el momento que lo escribí, es exactamente lo que pasaba por mi cabeza, no creo que sea una metafora, primera vez que soy tan clara con lo que siento en un escrito...
I Parte
Lloro sola,
me dejo vencer,
por las heridas del hoy y del ayer,
y es que cada vez que me intento liberar
de ellas y olvidar
¡Me arden tanto! Ya no las puedo ignorar...
Diez años viendo hacia otro lado,
ignorando al daño.
Y es que las heridas me atormentan tanto
que a mi propio ángel de la guarda he gritado.
No recuerdo haberlo hecho,
tuvo que haber sido hace mucho tiempo
¿Por qué otra razón me hubiera dejado?
No recuerdo ni su cara
No recuerdo ni su ayuda
Me abandonó,
pero tuvo que haber sido por mi culpa,
siempre es sólo por mi que no tengo ayuda.
Soy un demonio,
por eso ya no me quiere.
Las heridas el alma me han deformado:
mi autoestima se desangró,
mi amor se salió por un costado,
y nadie lo ayudó,
el miedo en su lugar entró,
y nadie me ayudó.
Pero a nadie culpo, nunca lo hablé,
suelo gritar en silencio
En mis ojos mi alma lloraba,
lloraba desconsolada.
En la oscuridad de la soledad,
una niña llora arrinconada en una esquina,
sólo el viento acompaña a su llanto.
Por sus mejillas ruedan lágrimas que nadie puede mirar,
de su garganta emergen sollozos que nadie puede escuchar,
pero si miras dentro de mis ojos la verás llorar.
Triste niña,
alma mía.
He intentado en mi mente consolarte y abrazarte,
pero al intentarlo me doy cuenta que tu no eres más que yo,
y mis brazos no son más que los tuyos.
No hay nadie más mi niña,
nadie más.
>>No interpretes mis lágrimas como simple dolor, interpretalo como un grito a tu nombre, ya que mi voz está siendo ahogada por las manos de la "razón"...<<
I Parte
Lloro sola,
me dejo vencer,
por las heridas del hoy y del ayer,
y es que cada vez que me intento liberar
de ellas y olvidar
¡Me arden tanto! Ya no las puedo ignorar...
Diez años viendo hacia otro lado,
ignorando al daño.
Y es que las heridas me atormentan tanto
que a mi propio ángel de la guarda he gritado.
No recuerdo haberlo hecho,
tuvo que haber sido hace mucho tiempo
¿Por qué otra razón me hubiera dejado?
No recuerdo ni su cara
No recuerdo ni su ayuda
Me abandonó,
pero tuvo que haber sido por mi culpa,
siempre es sólo por mi que no tengo ayuda.
Soy un demonio,
por eso ya no me quiere.
Las heridas el alma me han deformado:
mi autoestima se desangró,
mi amor se salió por un costado,
y nadie lo ayudó,
el miedo en su lugar entró,
y nadie me ayudó.
Pero a nadie culpo, nunca lo hablé,
suelo gritar en silencio
En mis ojos mi alma lloraba,
lloraba desconsolada.
En la oscuridad de la soledad,
una niña llora arrinconada en una esquina,
sólo el viento acompaña a su llanto.
Por sus mejillas ruedan lágrimas que nadie puede mirar,
de su garganta emergen sollozos que nadie puede escuchar,
pero si miras dentro de mis ojos la verás llorar.
Triste niña,
alma mía.
He intentado en mi mente consolarte y abrazarte,
pero al intentarlo me doy cuenta que tu no eres más que yo,
y mis brazos no son más que los tuyos.
No hay nadie más mi niña,
nadie más.
>>No interpretes mis lágrimas como simple dolor, interpretalo como un grito a tu nombre, ya que mi voz está siendo ahogada por las manos de la "razón"...<<