hijadelilith
Poeta recién llegado
Ësta es la segunda parte, son 3 pero la 3ra no pienso publicarla debido a razones personales...'hay confrontación de ideas, debido a como dije anteriormente, esto no e sua metafora, es exactamente lo que pensaba en el momento que lo escribí...
Parte II
Ven niña mía,
cuéntame,
que mucho tiempo te he hecho callar,
recuérdame lo que me pasó,
preséntame a los fantasmas del pasado.
Deja de llorar sola,
ahora compartiré tu/mi dolor,
YO, mi parte conciente, te escuchará.
Abro mi pecho al dolor,
pues ignorarlo no bastó,
a pesar que sola te deje para cargarlo,
igualmente, de vez en cuando,
ese dolor de mis adentros,
me hacía agonizar de sufrimiento,
sin que yo lo entendiera en ese momento,
gracias al engaño que me autoinfligía,
que me cegaba cada día.
Pero tranquila mi niña ya estoy aquí
¿O no lo estoy?
¡Ay niña que punzada acabo de sentir!
Me estoy yendo, alejándome de ti,
volviendo a encerrarte en el fondo de mi mente,
trataré de que no te quedes ahí para siempre
Pues me doy cuenta
que no he… No he podido
aquí en éste escrito
nombrar a mi dolor,
niña perdóname. O mejor…
no, no merezco tu perdón.
Mi niña no me mires así,
¡No! No me vuelvas a llorar,
dulcemente limpió la primera gota de un río a formar,
¡No! No mi niña no me hales el brazo con tus bellas manitas,
no sabes como me duele dejarte aquí solita.
me tengo que ir…tu lo sabes.
Tu tristeza hace que se me retuerzan los pedazos que quedan
de éste negro corazón.
Mi niña por favor… ¡Por favor!
Otra vez te abandono… ¡Suéltame mi bella niña!
¡TE AMO! ¡TE AMO!
Somos lo único que nos tenemos.
Pero entiende que no puedo afrontar a tu/mi dolor,
temo perder completamente la razón,
terminar envuelta en la espinosa manta de la locura entretejida por dolor,
esa locura no trae liberación,
he sentido un adelanto y sólo trae la más infinita desesperación,
eterna cual cualquier dios.
El pasado… tu/mi pasado…
¡No! ¡No mi niña! No me lo muestres…
Yo…yo lo sé…
En el fondo lo recuerdo…
Pero no mi niña, tengo que volver a irme,
Niña me duele…
Mi niña me dueles…
¡No mi niña! No me hales el brazo,
perdóname por el brusco movimiento,
me pregunto si las lágrimas hubieron de suavizar el gesto.
Me he vuelto a ir,
cierro con llave la puerta a ti,
te dejo otra vez encerrada,
es ésta cueva con los fantasmas
del pasado, niña como lo siento,
palabras huecas son, lo sé…
Algún día volveré,
cuando otra depresión me vuelva a vencer
de manera rotunda lo haré.
Te amo mi niña…
Más no puedo, la locura me amenaza,
Es demasiado para tenerlo presente…
Es demasiado para vencerlo,
por lo menos por ahora,
es demasiado para afrontarlo…
Por ahora…
Mi alma es como una rosa marchita, a pesar de que no tiene la belleza de su florecer, para mi tiene aún cierta belleza, aunque ésta belleza se la otorgue la tristeza. Dime si ésta belleza la puedes ver, más igualmente, por favor, ayúdame a otra vez florecer
Parte II
Ven niña mía,
cuéntame,
que mucho tiempo te he hecho callar,
recuérdame lo que me pasó,
preséntame a los fantasmas del pasado.
Deja de llorar sola,
ahora compartiré tu/mi dolor,
YO, mi parte conciente, te escuchará.
Abro mi pecho al dolor,
pues ignorarlo no bastó,
a pesar que sola te deje para cargarlo,
igualmente, de vez en cuando,
ese dolor de mis adentros,
me hacía agonizar de sufrimiento,
sin que yo lo entendiera en ese momento,
gracias al engaño que me autoinfligía,
que me cegaba cada día.
Pero tranquila mi niña ya estoy aquí
¿O no lo estoy?
¡Ay niña que punzada acabo de sentir!
Me estoy yendo, alejándome de ti,
volviendo a encerrarte en el fondo de mi mente,
trataré de que no te quedes ahí para siempre
Pues me doy cuenta
que no he… No he podido
aquí en éste escrito
nombrar a mi dolor,
niña perdóname. O mejor…
no, no merezco tu perdón.
Mi niña no me mires así,
¡No! No me vuelvas a llorar,
dulcemente limpió la primera gota de un río a formar,
¡No! No mi niña no me hales el brazo con tus bellas manitas,
no sabes como me duele dejarte aquí solita.
me tengo que ir…tu lo sabes.
Tu tristeza hace que se me retuerzan los pedazos que quedan
de éste negro corazón.
Mi niña por favor… ¡Por favor!
Otra vez te abandono… ¡Suéltame mi bella niña!
¡TE AMO! ¡TE AMO!
Somos lo único que nos tenemos.
Pero entiende que no puedo afrontar a tu/mi dolor,
temo perder completamente la razón,
terminar envuelta en la espinosa manta de la locura entretejida por dolor,
esa locura no trae liberación,
he sentido un adelanto y sólo trae la más infinita desesperación,
eterna cual cualquier dios.
El pasado… tu/mi pasado…
¡No! ¡No mi niña! No me lo muestres…
Yo…yo lo sé…
En el fondo lo recuerdo…
Pero no mi niña, tengo que volver a irme,
Niña me duele…
Mi niña me dueles…
¡No mi niña! No me hales el brazo,
perdóname por el brusco movimiento,
me pregunto si las lágrimas hubieron de suavizar el gesto.
Me he vuelto a ir,
cierro con llave la puerta a ti,
te dejo otra vez encerrada,
es ésta cueva con los fantasmas
del pasado, niña como lo siento,
palabras huecas son, lo sé…
Algún día volveré,
cuando otra depresión me vuelva a vencer
de manera rotunda lo haré.
Te amo mi niña…
Más no puedo, la locura me amenaza,
Es demasiado para tenerlo presente…
Es demasiado para vencerlo,
por lo menos por ahora,
es demasiado para afrontarlo…
Por ahora…
Mi alma es como una rosa marchita, a pesar de que no tiene la belleza de su florecer, para mi tiene aún cierta belleza, aunque ésta belleza se la otorgue la tristeza. Dime si ésta belleza la puedes ver, más igualmente, por favor, ayúdame a otra vez florecer