poetakabik
Poeta veterano en el portal
Te he visto, miedo,
vestido de sombra,
silente entre mis huesos
como si fueras parte de mí.
Y quizás lo fuiste.
Llegaste con el temblor de lo incierto,
con la máscara del dolor no dicho,
con tus olas rabiosas
golpeando mis costillas
como quien quiere derribar un faro.
Yo te temí.
Te huí.
Te maldije.
Te negué.
Pero hoy,
en el silencio que sigue al grito,
descubrí que eras mar.
Un mar profundo,
lleno de nombres que olvidé,
de lágrimas que no lloré,
de mí.
Y decidí no huir.
Hundí los pies en tu agua fría,
y te escuché.
Tenías voz de niño perdido,
de herida que no supo pedir ayuda,
de cuerpo que aprendió a tensarse
para no romperse.
Entonces,
abrí los brazos como alas,
y empecé a nadar.
No fue fácil.
Tu sal me escocía las memorias,
tu corriente me empujaba hacia adentro,
pero cada brazada era un reencuentro,
una palabra recobrada,
una parte de mí que volvía.
Hoy sigo nadando,
a veces a contracorriente,
otras flotando suave,
pero ya no te temo.
Porque entendí,
que tú no querías hundirme,
solo querías que regresara por mí.
vestido de sombra,
silente entre mis huesos
como si fueras parte de mí.
Y quizás lo fuiste.
Llegaste con el temblor de lo incierto,
con la máscara del dolor no dicho,
con tus olas rabiosas
golpeando mis costillas
como quien quiere derribar un faro.
Yo te temí.
Te huí.
Te maldije.
Te negué.
Pero hoy,
en el silencio que sigue al grito,
descubrí que eras mar.
Un mar profundo,
lleno de nombres que olvidé,
de lágrimas que no lloré,
de mí.
Y decidí no huir.
Hundí los pies en tu agua fría,
y te escuché.
Tenías voz de niño perdido,
de herida que no supo pedir ayuda,
de cuerpo que aprendió a tensarse
para no romperse.
Entonces,
abrí los brazos como alas,
y empecé a nadar.
No fue fácil.
Tu sal me escocía las memorias,
tu corriente me empujaba hacia adentro,
pero cada brazada era un reencuentro,
una palabra recobrada,
una parte de mí que volvía.
Hoy sigo nadando,
a veces a contracorriente,
otras flotando suave,
pero ya no te temo.
Porque entendí,
que tú no querías hundirme,
solo querías que regresara por mí.