Eme aquí un 18 de enero,
Tomo mi cuaderno y escribo para ti.
Tomo mi cuaderno y escribo para ti.
Recuerdo aquel día en el que te conocí,
Para mí antes era todo gris
y no era feliz.
Para mí antes era todo gris
y no era feliz.
Pero te conocí.
Bendito las horas que paso contigo.
Bendito el reloj que las marca.
Maldito el que no te supo querer y bendito a la vez por haberte podido tener.
Benditas las palabras que salen de tu boca.
Bendito mis oídos que las escuchan.
Bendito el reloj que las marca.
Maldito el que no te supo querer y bendito a la vez por haberte podido tener.
Benditas las palabras que salen de tu boca.
Bendito mis oídos que las escuchan.
¡¡Maldito!! El torpe que te hizo llorar
Y
Bendito el que te pudo despertar.
Y
Bendito el que te pudo despertar.
Benditos mis días desde que te conozco,
Y desechados los del pasado.
Y desechados los del pasado.
Yo no tengo la mejor voz, ni la tampoco soy el mejor.
Pero si soy el único que toma su cuaderno y lápiz,
Pero si soy el único que toma su cuaderno y lápiz,
para escribir a ti.
Estas son mis 20 mil poemas y una canción
escrita con el corazón.