Querida alma:
Me enorgullece saber que después de tantas decepciones sigues teniendo la capacidad de sentir.
Que a pesar de las lágrimas que has derramado sin ninguna recompensa, sigues luchando para no dejar de querer.
Que no has perdido esa luz propia que radia la mirada mientras vive una bonita ilusión, por corta y fugaz que sea.
Y que después de haberte pisado mil veces y herido tus sentimientos, sacas fuerza para levantarte del suelo y agarrarte a la vida.
Alma,
Gracias por haberme mostrado una vez más la ilusión del comienzo
Por hacer posible que naciera en mi un nuevo sueño, a pesar de que se, que tengo que dejarlo marchar.
Gracias por reponerte con tanta rapidez de los malos momentos,
Por no quejarte nunca y ayudarme a sobreponerlos.
Añorada amiga que en todo segundo conoces mis miedos
Que me das la fuerza que me falta
Que me entiendes y escuchas en todos mis ruegos.
Se, que ahora es él, quien no quiere permanecer a mi lado
Se, que para él no soy nada
Aunque eso me hiera y me haga daño.
Mi ilusión se despertó
En un momento equivocado.
Ahora no se que quiero o que extraño.
Siento miedo de mis sentimientos, miedo incontrolado.
Sentimientos que se alteran y que siempre me hacen daño.
Por eso se que no puedo olvidar, y mi recuerdo esta saturado.
Estar cerca de él no puedo,
Pero mirar como se aleja de mi vida poco a poco y no hacer nada,
Consume la poca esperanza que tengo
De que algún día regrese y diga ahora tú, no te vayas.
Me enorgullece saber que después de tantas decepciones sigues teniendo la capacidad de sentir.
Que a pesar de las lágrimas que has derramado sin ninguna recompensa, sigues luchando para no dejar de querer.
Que no has perdido esa luz propia que radia la mirada mientras vive una bonita ilusión, por corta y fugaz que sea.
Y que después de haberte pisado mil veces y herido tus sentimientos, sacas fuerza para levantarte del suelo y agarrarte a la vida.
Alma,
Gracias por haberme mostrado una vez más la ilusión del comienzo
Por hacer posible que naciera en mi un nuevo sueño, a pesar de que se, que tengo que dejarlo marchar.
Gracias por reponerte con tanta rapidez de los malos momentos,
Por no quejarte nunca y ayudarme a sobreponerlos.
Añorada amiga que en todo segundo conoces mis miedos
Que me das la fuerza que me falta
Que me entiendes y escuchas en todos mis ruegos.
Se, que ahora es él, quien no quiere permanecer a mi lado
Se, que para él no soy nada
Aunque eso me hiera y me haga daño.
Mi ilusión se despertó
En un momento equivocado.
Ahora no se que quiero o que extraño.
Siento miedo de mis sentimientos, miedo incontrolado.
Sentimientos que se alteran y que siempre me hacen daño.
Por eso se que no puedo olvidar, y mi recuerdo esta saturado.
Estar cerca de él no puedo,
Pero mirar como se aleja de mi vida poco a poco y no hacer nada,
Consume la poca esperanza que tengo
De que algún día regrese y diga ahora tú, no te vayas.