Carta N°2

batero25

Poeta recién llegado
Carta N°II

Recuerda que la distancia
se hace corta cuando cierras los ojos
y cuando estas a punto de soñar.
Que los abrazos más puros
son de la persona con miedo a ofrecértelos
y con miedo de poderte besar.
Nunca te conformes con promesas
que salgan de bocas llenas de fuego
porque ellos solo te quieren hacer ceniza.
Aprende a querer sin importar que te quieran
porque el amor se regala, como nos lo regaló Dios
y no le tengas miedo a nada, ni a tu sombra del día.
Escapa de quien diga que el mundo te puede detener,
que te hace falta una mano para cruzar el rio
que el viento no te puede acariciar mejor que él.
Mujer, nunca dejes dormir tus ganas de pelear
y si alguna vez te sientes derrotada y adolorida
descansa, párate y vuelve a tu campo de batalla.
Sé que en tu corazón hay algo frágil y algo ausente,
entiendo porque lo quieres cuidar
pero no lo escondas, hay alguien que te quiere
alguien que puede estar escondido entre la gente.
Todos los ratos, todos los días
son una aventura; relájate y espera,
deja que te sorprenda la vida, tú no la sorprendas.
Cariño, te escribo esto a la distancia,
a lo lejos puedes leerlo muchas veces, tan veces pocas
o pocas veces para siempre cuando yo no esté.
Recuerda que el mundo está en llamas
que tu voz puede ser agua para calmar el fuego
tu agua puede calmar la sed
de miles y millones de sedientos.
Me despido escuchando tu silencio
el silencio que tú también entiendes
que es el silencio que muchas veces me abrazaba siempre.
 
Parece la carta de un padre, a su hijo, o a su hija. Me recuerda a la que escribió José-Raúl Capablanca, a su hijo. Él fue un gran ajedrecista cubano.


capablanca.jpg
 
Última edición:
Carta N°II

Recuerda que la distancia
se hace corta cuando cierras los ojos
y cuando estas a punto de soñar.
Que los abrazos más puros
son de la persona con miedo a ofrecértelos
y con miedo de poderte besar.
Nunca te conformes con promesas
que salgan de bocas llenas de fuego
porque ellos solo te quieren hacer ceniza.
Aprende a querer sin importar que te quieran
porque el amor se regala, como nos lo regaló Dios
y no le tengas miedo a nada, ni a tu sombra del día.
Escapa de quien diga que el mundo te puede detener,
que te hace falta una mano para cruzar el rio
que el viento no te puede acariciar mejor que él.
Mujer, nunca dejes dormir tus ganas de pelear
y si alguna vez te sientes derrotada y adolorida
descansa, párate y vuelve a tu campo de batalla.
Sé que en tu corazón hay algo frágil y algo ausente,
entiendo porque lo quieres cuidar
pero no lo escondas, hay alguien que te quiere
alguien que puede estar escondido entre la gente.
Todos los ratos, todos los días
son una aventura; relájate y espera,
deja que te sorprenda la vida, tú no la sorprendas.
Cariño, te escribo esto a la distancia,
a lo lejos puedes leerlo muchas veces, tan veces pocas
o pocas veces para siempre cuando yo no esté.
Recuerda que el mundo está en llamas
que tu voz puede ser agua para calmar el fuego
tu agua puede calmar la sed
de miles y millones de sedientos.
Me despido escuchando tu silencio
el silencio que tú también entiendes
que es el silencio que muchas veces me abrazaba siempre.


Disparar versos es una cosa, pero concluir a partir de ellos, otra. Bellas y reflexivas líneas. Saludos cordiales para ti Batero.
 
Recuerda que la distancia
se hace corta cuando cierras los ojos
y cuando estas a punto de soñar.
Que los abrazos más puros
son de la persona con miedo a ofrecértelos
y con miedo de poderte besar.
Nunca te conformes con promesas
que salgan de bocas llenas de fuego
porque ellos solo te quieren hacer ceniza.
Aprende a querer sin importar que te quieran
porque el amor se regala, como nos lo regaló Dios
y no le tengas miedo a nada, ni a tu sombra del día.
Escapa de quien diga que el mundo te puede detener,
que te hace falta una mano para cruzar el rio
que el viento no te puede acariciar mejor que él.
Mujer, nunca dejes dormir tus ganas de pelear
y si alguna vez te sientes derrotada y adolorida
descansa, párate y vuelve a tu campo de batalla.
Sé que en tu corazón hay algo frágil y algo ausente,
entiendo porque lo quieres cuidar
pero no lo escondas, hay alguien que te quiere
alguien que puede estar escondido entre la gente.
Todos los ratos, todos los días
son una aventura; relájate y espera,
deja que te sorprenda la vida, tú no la sorprendas.
Cariño, te escribo esto a la distancia,
a lo lejos puedes leerlo muchas veces, tan veces pocas
o pocas veces para siempre cuando yo no esté.
Recuerda que el mundo está en llamas
que tu voz puede ser agua para calmar el fuego
tu agua puede calmar la sed
de miles y millones de sedientos.
Me despido escuchando tu silencio
el silencio que tú también entiendes
que es el silencio que muchas veces me abrazaba siempre.
grata epístola que nos compartes... saludos
 
Es una carta que se nota muy sentida, muy entregada, generosa. Una carta no para pedir, sino para dar.

Inicialmente me ha llamado mucho la atención esta frase:

Que los abrazos más puros
son de la persona con miedo a ofrecértelos
y con miedo de poderte besar.

Uno se imagina a esa persona con miedo de ofrecer abrazos y miedo de besar e inspira ternura, quizá, en mi caso, porque podría identificarme con esa persona. Y, sin embargo, nadie debería tener miedo de ofrecer abrazos o besos. Una cosa es que solo se ofrezcan y no pretendan imponerse o tomarse, pero creo que si alguien tiene miedo de ofrecerlos es porque está dañado por dentro, y lo que sale de ahí quizá no es pureza.

En esta otra parte me he perdido un poco:

Cariño, te escribo esto a la distancia,
a lo lejos puedes leerlo muchas veces, tan veces pocas
o pocas veces para siempre cuando yo no esté.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba