Juan Fonseca
Poeta recién llegado
Carta para salvar una amistad.
Que el sol y la luz te sigan siempre, mi vida:
Hola amor mío, con esto anhelo mostrarte
los sonidos que logran salir de mi aliento,
ya no puedo ocultarlo más, quiero enseñarte
la verdad de los tiempos y el grito del viento.
Se que estás viendo el mismo atardecer que veo
en algún lugar dominio de la distancia,
es lindo, ¿no?, algo magistral, así lo creo,
tranquiliza el alma con su bella fragancia.
Por desgracia nunca he sabido Tú que dices
y que sientes al respecto de esto y de nada,
¿acaso estás viendo el sol con muchos matices?,
tu silencio me responde una bofetada.
Temo decirlo, pero es la pura verdad,
las balas de tu silencio me han atinado,
ni me saludas, me dejas en soledad,
Yo he quedado totalmente desconcertado.
No te comprendo, no entiendo qué nos sucede,
¿esto que pasa es por la culpa del pasado?,
¿es tu nueva compañía?, ¿qué es?, no me cede
mi razón la respuesta aunque tanto he pensado.
Pero de algo estoy completamente seguro,
no se cómo, pero esto puede mejorar,
puede llegar a ser bonito en el futuro
como si despierto se pudiera soñar.
Te digo esto porque esta historia me interesa,
porque eres mi amiga y valoro tu amistad,
esto es lo que todo mi ser completo expresa
y te lo comento con toda honestidad.
¿Qué piensas Tú al respecto de todo este asunto?,
es bastante importante que me des respuesta,
nunca lo podré saber si sólo barrunto,
te suplico que a contestar estés dispuesta.
Yo estoy dispuesto a realizar lo que sea
para seguir con la amistad que aquí tenemos,
¿a ti te interesa tenerla o la ves fea?,
ojalá con tu respuesta, ambos la queremos.
Si crees que esto no puede seguir así
no diré nada, y me iré por la eternidad,
olvidaré que fui tu amigo y que viví
enamorado de Ti, siendo tu verdad.
Pero no me dejes vivir en el silencio
si no me odias, si me quieres, si algo te importo,
eso me mata lentamente en el recencio
de la alegría que ha muerto con un aborto.
¡Te quiero tanto, Tú eres la única, mi sol,
aunque estés con otro, eso nada me interesa!,
pero si no me hablas moriré en el crisol
lentamente, siendo de la tristeza presa.
Tú tienes en la mano la última palabra,
trátame como un amigo, y no como extraño,
te quiero y he aguantado, pero pierdo mi zabra,
no se cuánto pueda recibir el daño
Te quiere, tu amigo por siempre enamorado.
27 de mayo de 2007.
Juan Fonseca
Que el sol y la luz te sigan siempre, mi vida:
Hola amor mío, con esto anhelo mostrarte
los sonidos que logran salir de mi aliento,
ya no puedo ocultarlo más, quiero enseñarte
la verdad de los tiempos y el grito del viento.
Se que estás viendo el mismo atardecer que veo
en algún lugar dominio de la distancia,
es lindo, ¿no?, algo magistral, así lo creo,
tranquiliza el alma con su bella fragancia.
Por desgracia nunca he sabido Tú que dices
y que sientes al respecto de esto y de nada,
¿acaso estás viendo el sol con muchos matices?,
tu silencio me responde una bofetada.
Temo decirlo, pero es la pura verdad,
las balas de tu silencio me han atinado,
ni me saludas, me dejas en soledad,
Yo he quedado totalmente desconcertado.
No te comprendo, no entiendo qué nos sucede,
¿esto que pasa es por la culpa del pasado?,
¿es tu nueva compañía?, ¿qué es?, no me cede
mi razón la respuesta aunque tanto he pensado.
Pero de algo estoy completamente seguro,
no se cómo, pero esto puede mejorar,
puede llegar a ser bonito en el futuro
como si despierto se pudiera soñar.
Te digo esto porque esta historia me interesa,
porque eres mi amiga y valoro tu amistad,
esto es lo que todo mi ser completo expresa
y te lo comento con toda honestidad.
¿Qué piensas Tú al respecto de todo este asunto?,
es bastante importante que me des respuesta,
nunca lo podré saber si sólo barrunto,
te suplico que a contestar estés dispuesta.
Yo estoy dispuesto a realizar lo que sea
para seguir con la amistad que aquí tenemos,
¿a ti te interesa tenerla o la ves fea?,
ojalá con tu respuesta, ambos la queremos.
Si crees que esto no puede seguir así
no diré nada, y me iré por la eternidad,
olvidaré que fui tu amigo y que viví
enamorado de Ti, siendo tu verdad.
Pero no me dejes vivir en el silencio
si no me odias, si me quieres, si algo te importo,
eso me mata lentamente en el recencio
de la alegría que ha muerto con un aborto.
¡Te quiero tanto, Tú eres la única, mi sol,
aunque estés con otro, eso nada me interesa!,
pero si no me hablas moriré en el crisol
lentamente, siendo de la tristeza presa.
Tú tienes en la mano la última palabra,
trátame como un amigo, y no como extraño,
te quiero y he aguantado, pero pierdo mi zabra,
no se cuánto pueda recibir el daño
Te quiere, tu amigo por siempre enamorado.
27 de mayo de 2007.
Juan Fonseca