Byroniana
Poeta fiel al portal
Carta y poema al Amor
Te escribo desde las profundidades del alma, donde no existe tiempo, ni lugar, ni forma. Desde mi mundo de oscuridades, donde el paraíso lo conforman las aristas de los inmunes dolores. Desde ahí te escribo. Y no es que pretenda demostrarte que la palabra juega en mi mano como títere del destino, pero sí usaré su forma y talento para enredarme en la más enloquecida de las locuras, como son las que tú me ufanas. Locuras que no son del corazón, pues aunque dueño de los latidos, no es autor de mis suspiros. Eso es tarea de la perdurable que hace llamarse Alma.
Ahora quisiera comenzar a decirte lo que mi mano viene a temblar: ya los segundos se me deshacen en la tinta que hoy se entrega a ti. Ya te pienso, te rezo , te extraño en mi cuerpo como soledad vacía de soledad, como un nombre que no tiene cuerpo de nombre.
Te busco como el amor de un poeta que no entrega su amor a nada, sino a su musa creada. Así te encuentro, como el verso inventado que existe, que encarna piel. Te encuentro y sin quererlo se cae mi vida. El amor me viste de Poesía. Y ya se me insinúan los versos por la mirilla de tu recuerdo.
Te amo porque eres la única razón
que desposeo para amarte,
el único motivo
que no tengo para odiarte.
Te amo porque el amor no existe
si no cobra tu imagen,
porque el todo no se completa
si tú no lo incluyes.
Te amo ahora y siempre
porque el tiempo
no sería tiempo
si tus pasos no caminasen.
Porque el dolor no es sufrimiento
si tú no lo invades,
porque la alegría no es ausente
si en ti no es presente.
Te amo,
porque si no eres mi sueño
no tengo sueños.
Así te entrego, en rubor de porcelana, el secreto que ya no guardo y que en tus ojos se quema.
Te escribo desde las profundidades del alma, donde no existe tiempo, ni lugar, ni forma. Desde mi mundo de oscuridades, donde el paraíso lo conforman las aristas de los inmunes dolores. Desde ahí te escribo. Y no es que pretenda demostrarte que la palabra juega en mi mano como títere del destino, pero sí usaré su forma y talento para enredarme en la más enloquecida de las locuras, como son las que tú me ufanas. Locuras que no son del corazón, pues aunque dueño de los latidos, no es autor de mis suspiros. Eso es tarea de la perdurable que hace llamarse Alma.
Ahora quisiera comenzar a decirte lo que mi mano viene a temblar: ya los segundos se me deshacen en la tinta que hoy se entrega a ti. Ya te pienso, te rezo , te extraño en mi cuerpo como soledad vacía de soledad, como un nombre que no tiene cuerpo de nombre.
Te busco como el amor de un poeta que no entrega su amor a nada, sino a su musa creada. Así te encuentro, como el verso inventado que existe, que encarna piel. Te encuentro y sin quererlo se cae mi vida. El amor me viste de Poesía. Y ya se me insinúan los versos por la mirilla de tu recuerdo.
Te amo porque eres la única razón
que desposeo para amarte,
el único motivo
que no tengo para odiarte.
Te amo porque el amor no existe
si no cobra tu imagen,
porque el todo no se completa
si tú no lo incluyes.
Te amo ahora y siempre
porque el tiempo
no sería tiempo
si tus pasos no caminasen.
Porque el dolor no es sufrimiento
si tú no lo invades,
porque la alegría no es ausente
si en ti no es presente.
Te amo,
porque si no eres mi sueño
no tengo sueños.
Así te entrego, en rubor de porcelana, el secreto que ya no guardo y que en tus ojos se quema.