Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Cartas al infierno
Yo, que no puedo sin ti vivir,
tú, que conmigo dejaste de amar,
¿porqué aún me cantas canciones?,
¿cómo no te olvidas de mí?
Melodía de noches enfermas,
de soles a soles, las lunas moradas,
los días felices, los reyes del alba,
nos fuimos albores quemando
que apagan su llama encarnada,
a la sombra de un brío sin alma
hiriente como un frío cristal.
No me des tus rascacielos,
que en mis sótanos hay bodegas
de dulces llantos de deseo.
No pretendo de tus vuelos
ser caballo de la entrega,
y esas cartas al infierno
quedaron centro de la tierra.
Yo, que no puedo sin ti vivir,
tú, que conmigo dejaste de amar,
¿porqué aún me cantas canciones?,
¿cómo no te olvidas de mí?
Melodía de noches enfermas,
de soles a soles, las lunas moradas,
los días felices, los reyes del alba,
nos fuimos albores quemando
que apagan su llama encarnada,
a la sombra de un brío sin alma
hiriente como un frío cristal.
No me des tus rascacielos,
que en mis sótanos hay bodegas
de dulces llantos de deseo.
No pretendo de tus vuelos
ser caballo de la entrega,
y esas cartas al infierno
quedaron centro de la tierra.