manuel flores pinzon
Poeta fiel al portal
La una menos diez y acelera el segundero.
Firme y sin contratiempo, celeste y fluvial.
La una menos nueve casi, y el espanto ahí sigue.
La madrugada envejece rejuveneciéndose más.
Tu mano ancestral ancla de humanos,
Arcana caja musical dentro del azul del mar profundo.
Tu belleza de estandarte agonía ahora.
La una menos ocho y sigue tu huella tras la manecilla.
Ahora me detengo, firme y errabundo en la mirada,
Sin fijación ni remedio, sin ti y sin ti.
Mi mano aun sostiene el reloj metálico sin mirarlo.
La una menos 5 y regreso absorto.
Viro la cabeza a la derecha enajenando mi pensar.
La una menos tres y aplaude casi una hora.
Vuelco la vista a mis adentros y ahí estas y ahí estoy.
La una en punto y no estas.
Firme y sin contratiempo, celeste y fluvial.
La una menos nueve casi, y el espanto ahí sigue.
La madrugada envejece rejuveneciéndose más.
Tu mano ancestral ancla de humanos,
Arcana caja musical dentro del azul del mar profundo.
Tu belleza de estandarte agonía ahora.
La una menos ocho y sigue tu huella tras la manecilla.
Ahora me detengo, firme y errabundo en la mirada,
Sin fijación ni remedio, sin ti y sin ti.
Mi mano aun sostiene el reloj metálico sin mirarlo.
La una menos 5 y regreso absorto.
Viro la cabeza a la derecha enajenando mi pensar.
La una menos tres y aplaude casi una hora.
Vuelco la vista a mis adentros y ahí estas y ahí estoy.
La una en punto y no estas.