Pedro Galeano Martin
Poeta recién llegado
Castiga un corazón,
Que no limpia la sangre,
Castiga una pasión,
Que sin remedio se cumple,
Maltrata la desesperación
Que no quiere remediarse,
Maltrata un corazón,
Que no quiere limpiarse.
Que baje dios y lo vea,
Si es que existe,
Para que diga que nada es cierto,
Que la vida no es así.
Un fuego enciende una llama,
Como un sueño y un sentimiento,
Resplande la esperanza.
Un silencio,
Tras la noche infinita,
Castigado por el resplandor,
Vaciándolo de sus entrañas.
Castiga al corazón,
Maltrata a la desesperación,
Dale muerte de una vez.
Pedro.
Que no limpia la sangre,
Castiga una pasión,
Que sin remedio se cumple,
Maltrata la desesperación
Que no quiere remediarse,
Maltrata un corazón,
Que no quiere limpiarse.
Que baje dios y lo vea,
Si es que existe,
Para que diga que nada es cierto,
Que la vida no es así.
Un fuego enciende una llama,
Como un sueño y un sentimiento,
Resplande la esperanza.
Un silencio,
Tras la noche infinita,
Castigado por el resplandor,
Vaciándolo de sus entrañas.
Castiga al corazón,
Maltrata a la desesperación,
Dale muerte de una vez.
Pedro.