FABIOLA JIMENEZ GOMEZ
Poeta recién llegado
Pasando el tiempo entre mil tonterias
tratando de no pensarte
de tranquilizar estas ansias locas de correr a tu lado
de abrazarte,
de ocultarte de todo y de todos
de llenarte de besos
de gritarte mi amor,
Tragando saliva, secando mis manos, calmando mi miedo
te amo,
Trato de estar bien cuando no se nada de ti,
no puedo
Y este corazón que late a mil por hora,
que no me deja pensar, que no deja de sentir,
que no te deja de amar.
Mientras tanto suplico al destino, le pido a la vida,
ruego por un milagro que te acuerdes de mi,
que el teléfono suene y seas tu,
que el universo conspire para tenerme a tu lado.
Y el teléfono no suena,
el universo no conspira,
los milagros no suceden,
y continuo perdiendo el tiempo
y sigo pensando que si escribo todo esto
no el teléfono, ni el universo, ni un milagro,
sino tan solo una simple casualidad te traiga a mi.
tratando de no pensarte
de tranquilizar estas ansias locas de correr a tu lado
de abrazarte,
de ocultarte de todo y de todos
de llenarte de besos
de gritarte mi amor,
Tragando saliva, secando mis manos, calmando mi miedo
te amo,
Trato de estar bien cuando no se nada de ti,
no puedo
Y este corazón que late a mil por hora,
que no me deja pensar, que no deja de sentir,
que no te deja de amar.
Mientras tanto suplico al destino, le pido a la vida,
ruego por un milagro que te acuerdes de mi,
que el teléfono suene y seas tu,
que el universo conspire para tenerme a tu lado.
Y el teléfono no suena,
el universo no conspira,
los milagros no suceden,
y continuo perdiendo el tiempo
y sigo pensando que si escribo todo esto
no el teléfono, ni el universo, ni un milagro,
sino tan solo una simple casualidad te traiga a mi.