Isaías Súvel
Me gusta más el seudónimo ARREBATADO DE TERNURA.-
CATACLISMO DE AMOR
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Te vi
y tembló mi viento
y con ese acento,
trituró las flores.
Y las mariposas,
que vuelan y vuelan
de rosas en rosas,
también,
fueron trituradas;
Y en un blanco sueño,
todos esos polvos
de mágicos duendes
se posaron suaves,
en tus bellos labios
y en tus dulces párpados
del deseo ardiente;
Y estuvo pendiente
de ti
la mañana fresca
...de esta maravilla.
Y en tus mejillas,
el polvo de nardos,
y otras primaveras
volaron al viento,
posándose así
así de contentos,
de ese privilegio,
de cubrirte así
y verte aún más bella
Y de esta forma tú
seas esa estrella,
que las nubes rosas,
de una noche clara,
de un dulce planeta
que recién han creado,
manos de arreboles
cubriendo sin pena.
¡Oh centauro alado¡,
llévame en tu silla,
a un Júpiter celeste,
o aunque esto cueste,
a un Saturno arado.
Llévame al lado,
de la dulce amada,
que ama mi alma
como nunca a nadie
yo he bien amado
y que un día de enero
enero maldito
puerta negra y fría
que me abre parca
solo malos días,
Oh, ese enero infame
fue ese tiempo infame
cuando en modo infame
quién yo he amado
como nunca a nadie
yo he bien amado
muy cruel y sin pena,
muy cruel me ha dejado.
&&&&&&
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Te vi
y tembló mi viento
y con ese acento,
trituró las flores.
Y las mariposas,
que vuelan y vuelan
de rosas en rosas,
también,
fueron trituradas;
Y en un blanco sueño,
todos esos polvos
de mágicos duendes
se posaron suaves,
en tus bellos labios
y en tus dulces párpados
del deseo ardiente;
Y estuvo pendiente
de ti
la mañana fresca
...de esta maravilla.
Y en tus mejillas,
el polvo de nardos,
y otras primaveras
volaron al viento,
posándose así
así de contentos,
de ese privilegio,
de cubrirte así
y verte aún más bella
Y de esta forma tú
seas esa estrella,
que las nubes rosas,
de una noche clara,
de un dulce planeta
que recién han creado,
manos de arreboles
cubriendo sin pena.
¡Oh centauro alado¡,
llévame en tu silla,
a un Júpiter celeste,
o aunque esto cueste,
a un Saturno arado.
Llévame al lado,
de la dulce amada,
que ama mi alma
como nunca a nadie
yo he bien amado
y que un día de enero
enero maldito
puerta negra y fría
que me abre parca
solo malos días,
Oh, ese enero infame
fue ese tiempo infame
cuando en modo infame
quién yo he amado
como nunca a nadie
yo he bien amado
muy cruel y sin pena,
muy cruel me ha dejado.
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