Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me va la ansiedad, me va el corazón,
ahora nos tenemos cuando estamos solos,
este triste veneno
de vernos inmersos en la tempestad
anuncia un cataclismo, te doy mi catecismo
a cambio de la verdad.
Te va que te mienta, te va que peregrine sólo,
ahora ya no estamos, pasamos de urbanos
y caemos en el sucio juego de creernos todo.
Dicen que mejor sólo que mal acompañado
pero las malas compañías
son las que te liberan de tu estado,
parezco mentira pero soy tan cierto
parezco antología de cómo acabar muerto
por un mal amor.
Fíjate bien lo que haces, no te cases con nadie
cásate solamente con tu corazón...
Me van las serpientes, pero detesto los sapos,
me van la oscuridad, el silencio y tragos amargos,
a ti te van los consuelos y los besos largos
a ti te va creerte que aún existe el amor eterno...
¡ja!, nos vemos al rato.
Fíjate bien y desconfía de todos
que hasta tu sombra se va cuando se apaga la luz...
Nos va que pensemos que somos uno del otro
cuando en realidad no deseamos los besos,
nos va acariciarnos, aunque al hacerlo
se nos rompan los hilos...
y caigamos al suelo... muertos de amor.
ahora nos tenemos cuando estamos solos,
este triste veneno
de vernos inmersos en la tempestad
anuncia un cataclismo, te doy mi catecismo
a cambio de la verdad.
Te va que te mienta, te va que peregrine sólo,
ahora ya no estamos, pasamos de urbanos
y caemos en el sucio juego de creernos todo.
Dicen que mejor sólo que mal acompañado
pero las malas compañías
son las que te liberan de tu estado,
parezco mentira pero soy tan cierto
parezco antología de cómo acabar muerto
por un mal amor.
Fíjate bien lo que haces, no te cases con nadie
cásate solamente con tu corazón...
Me van las serpientes, pero detesto los sapos,
me van la oscuridad, el silencio y tragos amargos,
a ti te van los consuelos y los besos largos
a ti te va creerte que aún existe el amor eterno...
¡ja!, nos vemos al rato.
Fíjate bien y desconfía de todos
que hasta tu sombra se va cuando se apaga la luz...
Nos va que pensemos que somos uno del otro
cuando en realidad no deseamos los besos,
nos va acariciarnos, aunque al hacerlo
se nos rompan los hilos...
y caigamos al suelo... muertos de amor.
Última edición: