sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Catedrales hechas con violines de amor
tocando música con el vino manchego
es como va la música girando alrededor
es como canta la luz de luna llena
bajo los prismáticos de las estrellas,
quiero ser esa catedral hecha con violines
dulce y apasionado soy para ti
antes que dejar al amuleto en forma de ritmo
te doy para ti mi clavel
y tú me das la rosa de los vientos
que viene y va
hasta pegarse en mis labios
y es así como vas cantando
un musical de estrellas,
el universo se va haciendo fuego
es consumido en las palabras
y una vez vi
a los besos volar
a las palabras llorar
catedrales hechas con violines
tocando los relojes
a la vez que el tiempo va asumiendo
que todo se hace en un canto de esperanza,
la lluvia es la noche,
besándote en la boca
es como cantan las estrellas,
quiero estar en tus manos
para que sueltes mi energía y así llegar a tus ritmos de sol
cuando amanece de día
se hace la mañana de mi alma interior
todos los días
el ruiseñor se parece a tus besos de fuego
por que más allá de la vida esta todo
prendiendo el fuego de tus ojos locos
bajo el sol yo me caliento
me tiro desde la catedral
pero tú me rescatas con tus libres manos
y es así como se hace de nuevo una noche de amor
con el mar reflejando a la catedral hecha con violines
que no paran de tocar
y tocar
así hasta decir
que jure mi amor
para volar en tu voz
derramar mi sangre
en tus venas
arder en tus labios rizados
y sellar el camino marcado por tus venas
y volar y volver a volar
siempre en tus huellas
para nunca olvidar que es amar.
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