La perfección,
deja de ser lógica,
y te das cuenta,
de que nunca ha existido...
Te reconozco,
en mi propia desnudez.
Me reflejo,
en el eterno,
oscuro y negro
vacio de tus ojos,
abrazados por verde miel.
Y la conexión,
se vuelve inconexa.
Alejados por una mísera distancia,
el viento parte en dos.
Nuestro tiempo,
se convierte en mero recuerdo,
perdiendo su valor.
Son ellos,
ya vienen a por mí.
Se colaron entre mis sábanas,
o las tuyas, quien sabrá.
Son ellos,
la duda, el amor
y los celos...
Los que libran su propia batalla,
los que hieren y pudren
mi herido interior...
deja de ser lógica,
y te das cuenta,
de que nunca ha existido...
Te reconozco,
en mi propia desnudez.
Me reflejo,
en el eterno,
oscuro y negro
vacio de tus ojos,
abrazados por verde miel.
Y la conexión,
se vuelve inconexa.
Alejados por una mísera distancia,
el viento parte en dos.
Nuestro tiempo,
se convierte en mero recuerdo,
perdiendo su valor.
Son ellos,
ya vienen a por mí.
Se colaron entre mis sábanas,
o las tuyas, quien sabrá.
Son ellos,
la duda, el amor
y los celos...
Los que libran su propia batalla,
los que hieren y pudren
mi herido interior...