Nadie escribe
Poeta recién llegado
¿Dónde está mi voz?
No la oigo si no hablo fuerte,
no me escucho si no grito,
me abrumo del ruido y del silencio,
y me pierdo en sus silbidos.
¿Dónde está mi voz?
¿Hay alguien aquí que pueda escuchar?
¿Acaso también a ustedes
la voz se la llevó el dios del viento?
Anclado, tú zarapito
en esta bahía,
te ríes de mí,
que ni voz tengo.
Mas este discurrir del tiempo líquido
es solo un paralelo en el juego.
¿Qué hago aquí meciendo el mar?
Me pregunto y tiemblo.
Sobre este túnel despiadado,
que me llenó de improperios,
lloro, lloro en silencio.
A lo lejos, sobre el mar, el hambre del dinero.
Pesca en redes que no son redes, sino desprecio.
Las ramas azules cantan impotentes,
mecen su llanto y piden voz,
voz que ya no tengo.
De las urnas naturales que embriaga la razón,
canta Gramsci, la Gata, o el partisano mayor,
la moral que usurpa la voz
de mí, de mis vecinos, y de este mar.
¡Letras tengo a disposición!
Como un graznido de un zumbido sale la voz:
Será una aguja lanzada contra un tren de carga
una chispa a la tinaja,
un odio desde el amor.
A Lirquén me devuelvo.
No la oigo si no hablo fuerte,
no me escucho si no grito,
me abrumo del ruido y del silencio,
y me pierdo en sus silbidos.
¿Dónde está mi voz?
¿Hay alguien aquí que pueda escuchar?
¿Acaso también a ustedes
la voz se la llevó el dios del viento?
Anclado, tú zarapito
en esta bahía,
te ríes de mí,
que ni voz tengo.
Mas este discurrir del tiempo líquido
es solo un paralelo en el juego.
¿Qué hago aquí meciendo el mar?
Me pregunto y tiemblo.
Sobre este túnel despiadado,
que me llenó de improperios,
lloro, lloro en silencio.
A lo lejos, sobre el mar, el hambre del dinero.
Pesca en redes que no son redes, sino desprecio.
Las ramas azules cantan impotentes,
mecen su llanto y piden voz,
voz que ya no tengo.
De las urnas naturales que embriaga la razón,
canta Gramsci, la Gata, o el partisano mayor,
la moral que usurpa la voz
de mí, de mis vecinos, y de este mar.
¡Letras tengo a disposición!
Como un graznido de un zumbido sale la voz:
Será una aguja lanzada contra un tren de carga
una chispa a la tinaja,
un odio desde el amor.
A Lirquén me devuelvo.