Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hoy me abruma el escozor de la
sensación predecible, descolorida y
desconcertante manifestación del desastre,
la muda exasperación de lo prohibido
y en el siguiente ciclo me obligaré afrontar
-entre bambalinas de superfluos emblemas-
penosos bordados de risas oblicuas.
Y ya a punto de rugir los tambores,
ruego que ningún relámpago se agazape
en el intemperante disloque de cada sueño,
ruego, encantadora mujer, no fustigues
esta jornada sin laureles amorosos,
pues la nube se revestirá con nueva seda...
sensación predecible, descolorida y
desconcertante manifestación del desastre,
la muda exasperación de lo prohibido
y en el siguiente ciclo me obligaré afrontar
-entre bambalinas de superfluos emblemas-
penosos bordados de risas oblicuas.
Y ya a punto de rugir los tambores,
ruego que ningún relámpago se agazape
en el intemperante disloque de cada sueño,
ruego, encantadora mujer, no fustigues
esta jornada sin laureles amorosos,
pues la nube se revestirá con nueva seda...
Última edición: