jose g barroso
Poeta recién llegado
He empenado mis prendas
Las mas queridas , quizas,
Para pagar la renta.
He renunciado a un plato de comida,
O una taza de café
Por una hora mas de trabajo.
He andado a pie, en bicicleta,
En tren o en aviones,
Durmiendo en la casa de un extrano
Tendiendome la mano para pasar al otro dia.
He buscado mas sentimiento
Que monedas en los bolsillos,
Para hacerme rico del alma.
Y al final he perdonado,
Engavetando mis tomos de tanto pasar la pagina,
Atrapando al sol bajo mis parpados antes de caer del cielo,
escribiendo versos, un poco locos, como este, o el que esta por nacer,
Pero simples ,sin marana politica social, cultural,
Enjambre de idiologia barata inutil, estatica.
no he renunciado a ti,
Ni mis huesos, ni la torpeza de aquello indefinible,
Necia necesidad del regreso
Las mas queridas , quizas,
Para pagar la renta.
He renunciado a un plato de comida,
O una taza de café
Por una hora mas de trabajo.
He andado a pie, en bicicleta,
En tren o en aviones,
Durmiendo en la casa de un extrano
Tendiendome la mano para pasar al otro dia.
He buscado mas sentimiento
Que monedas en los bolsillos,
Para hacerme rico del alma.
Y al final he perdonado,
Engavetando mis tomos de tanto pasar la pagina,
Atrapando al sol bajo mis parpados antes de caer del cielo,
escribiendo versos, un poco locos, como este, o el que esta por nacer,
Pero simples ,sin marana politica social, cultural,
Enjambre de idiologia barata inutil, estatica.
no he renunciado a ti,
Ni mis huesos, ni la torpeza de aquello indefinible,
Necia necesidad del regreso