Cesia solan
Poeta recién llegado
Oh, mi señor....
Mi cuerpo arde en desgracia y mi alma apaciguada esta al verlo caer poco a poco, sin remordimiento alguno, sin señales de sensatez, pero mi cuerpo que está siendo desgraciado y corrompido lentamente por mis propias manos.
¡Estoy ahogándome lentamente en mi propio dolor e insensibilidad! ¿Acaso podré perdonarme a mí misma, y lograr dejar ir mis pesares y des orgullos a la lejanía del olvido, así tratar de no manchar de nuevo mi propia inocencia y entregarme a mi propia esclavitud?
¿¡Podré dejar ir mi historia!? ¡Mi pasado tan doloroso, cruel y repugnante que me atormenta! Pero mi ser esta tan débil y mi alma no lo soporta más estas desgracias corruptivas, no pueden ya, ya no hay más camino que explorar más el de la perdición.
Tan efímero fue el placer creado por mis propias manos, pero tanta desdicha trajo a mi ser. ¿Acaso algún día podré volverá ver esa luz de inocencia en mí? ¡Podré salir de esta miseria misma, tan dolorosa y absorbente!
¿Podre ocultar las manchas que están ya grabadas en mí? ¿Podré tener una farsa ideal de amor? ¡Acaso me aceptaran aun sabiendo mi pasado, sin ser alejada y humillada por ellos!
¡¿Debería implorar y pedir perdón por desconocer cuando era una inocente infante!? Por utilizarme a mí misma y tratar de olvidar el pasado que tan marcada me dejó, tratar de ahogarlo en alcohol y borrarlo de mi ser tan manchado por la lujuria.
¡Acaso debería buscar mi salvación! Pero ya es demasiado tarde, yo estoy muriendo lentamente en mí propio regazo, sin nada, desnuda ante el dolor y la gente que me juzga de lejos.
Tan frágil e inútil, tan imponente me veo a mi misma. ¡Tan muerta y solo por mi avaricia al querer terminar todo de una vez! ¡Todo lo que llego a doler! Mi alma ya no soportar, ni yo misma lo soporto todo lo causado.
¡Perdóname por aceptar las manos de un monstruo y entregarme para no morir en soledad cuando no entendía! Me arrepiento... Me arde tanto, me siento tan ahogada en tanta desilusión y falsas esperanzas.
¡Perdóname mi amado ser!
Mi cuerpo arde en desgracia y mi alma apaciguada esta al verlo caer poco a poco, sin remordimiento alguno, sin señales de sensatez, pero mi cuerpo que está siendo desgraciado y corrompido lentamente por mis propias manos.
¡Estoy ahogándome lentamente en mi propio dolor e insensibilidad! ¿Acaso podré perdonarme a mí misma, y lograr dejar ir mis pesares y des orgullos a la lejanía del olvido, así tratar de no manchar de nuevo mi propia inocencia y entregarme a mi propia esclavitud?
¿¡Podré dejar ir mi historia!? ¡Mi pasado tan doloroso, cruel y repugnante que me atormenta! Pero mi ser esta tan débil y mi alma no lo soporta más estas desgracias corruptivas, no pueden ya, ya no hay más camino que explorar más el de la perdición.
Tan efímero fue el placer creado por mis propias manos, pero tanta desdicha trajo a mi ser. ¿Acaso algún día podré volverá ver esa luz de inocencia en mí? ¡Podré salir de esta miseria misma, tan dolorosa y absorbente!
¿Podre ocultar las manchas que están ya grabadas en mí? ¿Podré tener una farsa ideal de amor? ¡Acaso me aceptaran aun sabiendo mi pasado, sin ser alejada y humillada por ellos!
¡¿Debería implorar y pedir perdón por desconocer cuando era una inocente infante!? Por utilizarme a mí misma y tratar de olvidar el pasado que tan marcada me dejó, tratar de ahogarlo en alcohol y borrarlo de mi ser tan manchado por la lujuria.
¡Acaso debería buscar mi salvación! Pero ya es demasiado tarde, yo estoy muriendo lentamente en mí propio regazo, sin nada, desnuda ante el dolor y la gente que me juzga de lejos.
Tan frágil e inútil, tan imponente me veo a mi misma. ¡Tan muerta y solo por mi avaricia al querer terminar todo de una vez! ¡Todo lo que llego a doler! Mi alma ya no soportar, ni yo misma lo soporto todo lo causado.
¡Perdóname por aceptar las manos de un monstruo y entregarme para no morir en soledad cuando no entendía! Me arrepiento... Me arde tanto, me siento tan ahogada en tanta desilusión y falsas esperanzas.
¡Perdóname mi amado ser!