tenía en tus manos mis esperanzas,
en esos ojos que emanaban dulzura,
ese corazón abierto a los campos,
los sueños que llevan escondida mi amargura.
demasiado mayor soy para fiarme de las sombras,
aunque el sol ilumine tus locuras,
de la hojarasca que cubre mi camino,
chasqueando a mis pasos con premura.
yo pensaba que seríamos amantes
mientras no nos cegase la luz de la luna,
que el aire recorrería nuestras almas
y nuestros cuerpos se mojasen con la lluvia.
creí que atesorábamos juntos
el más grande amor que pareja ninguna
soñase que alguna vez en la vida
poseyese tan magna fortuna.
desperté a tiempo de mi infortunado sueño,
aunque en mis recuerdos me quedaron lagunas,
y sigo todavía sin comprender
como mis caricias han dejado de ser tuyas