Jacobino
Poeta recién llegado
Una sombra en la pared, en esa habitación
tan rara, tapizada en rojo infierno,
donde revientas con tu cuerpo
el oxígeno que ampara a la razón
y a ese deseo, tan antiguo, domeñado,
para salir a la estampida
la bestialidad recién nacida
que hay en tí mujer que araña,
de una piel enardecida que me quema
cuando besa a mi piel suave sometida...
Eres la nueva sensación
que cae cual lluvia ácida,
tu abrazo es tan mortal
como el de la pantera que desgarra,
sendas rojas y calientes que se abren
en la espalda... tan desnuda.
tan rara, tapizada en rojo infierno,
donde revientas con tu cuerpo
el oxígeno que ampara a la razón
y a ese deseo, tan antiguo, domeñado,
para salir a la estampida
la bestialidad recién nacida
que hay en tí mujer que araña,
de una piel enardecida que me quema
cuando besa a mi piel suave sometida...
Eres la nueva sensación
que cae cual lluvia ácida,
tu abrazo es tan mortal
como el de la pantera que desgarra,
sendas rojas y calientes que se abren
en la espalda... tan desnuda.