Víctor Mileo
Poeta adicto al portal
Tienes el calco de tu ausencia pegada
a la espalda.
Te busco en calabozos donde a los torturados
les borraron su sombra.
La terrible negación que cómplice me torturaba a mí, encontró desapariciones de muchos,
gritándome tu nombre en pesadillas plurales.
Las botas militares taconearon tu voz
Vuestras voces.
Persigo una justa venganza
pero esas botas tienen un eco que penetra en nuestras cuerdas vocales.
Aunque persistimos la búsqueda, la gubernamental razón asesina, tiene manos grandes, como pezuñas
de lobos clavándose en
Chillidos de corderos.
a la espalda.
Te busco en calabozos donde a los torturados
les borraron su sombra.
La terrible negación que cómplice me torturaba a mí, encontró desapariciones de muchos,
gritándome tu nombre en pesadillas plurales.
Las botas militares taconearon tu voz
Vuestras voces.
Persigo una justa venganza
pero esas botas tienen un eco que penetra en nuestras cuerdas vocales.
Aunque persistimos la búsqueda, la gubernamental razón asesina, tiene manos grandes, como pezuñas
de lobos clavándose en
Chillidos de corderos.