Capasa
Poeta que considera el portal su segunda casa
He buscado en tus ojos las verdades
que tu boca negaba sin recato.
Lo aprendiste muy bien, cual mentecato.
Más yo aprendí de todas tus maldades
Deja ya de fingir que tú me quieres
y no profane aquello que tuvimos
Hoy solo soy víctima de tus timos
y perdí todo al darte mis quereres
No puedo arrepentirme de quererte
pues sería renunciar a mi pasado,
prefiero pensar que tú has olvidado
y mirar hacia adelante y perderte.
Si alguna vez te cruzas en mi vida
yo miraré a tus ojos sin reparos,
que fueron para mí siempre muy claros
verás que no quedé por ti vencida.
Las heridas dejaron cicatrices
son las huellas de aquello que he vivido.
La impunidad compraste con olvido;
solo tu actitud nos hizo infelices.
que tu boca negaba sin recato.
Lo aprendiste muy bien, cual mentecato.
Más yo aprendí de todas tus maldades
Deja ya de fingir que tú me quieres
y no profane aquello que tuvimos
Hoy solo soy víctima de tus timos
y perdí todo al darte mis quereres
No puedo arrepentirme de quererte
pues sería renunciar a mi pasado,
prefiero pensar que tú has olvidado
y mirar hacia adelante y perderte.
Si alguna vez te cruzas en mi vida
yo miraré a tus ojos sin reparos,
que fueron para mí siempre muy claros
verás que no quedé por ti vencida.
Las heridas dejaron cicatrices
son las huellas de aquello que he vivido.
La impunidad compraste con olvido;
solo tu actitud nos hizo infelices.
Última edición: