Raamses
Poeta asiduo al portal
He terminado ciego
de tanto guardar mis ojos
evitando que alguien pudiera
robarme la mirada sin yo darme cuenta,
he endurecido cual cemento mis abrazos
para que nadie sintiera siquiera la necesidad
de llevárselos por un largo tiempo.
Me pregunto ahora si algo aun brilla en mí
si fui corriendo a algún lugar
del que no pudiera regresar,
puede que yo me impedí todas esas caricias
para no terminar lastimado
pero es más increíble lo que de este lado acontece.
Yo pudiera plantarme en tu corazón
florecer eternamente para todos tus deseos
envejecer acostumbrado a tus sonrisas
cuando ni siquiera estas presente
en mis angustias desesperantes.
Mientras tanto mi voluntad es pura:
al pasar el tiempo me han desmembrado,
ni yo mismo podré saber con certeza
que es lo que me queda para continuar
realmente que no se parezca a las horas muertas
a las sombras que no se logran olvidar.
Irónico pensar que entregar más de la cuenta
no es necesario cuando alguien más
sólo quiere una pequeña parte
de todo lo que se esta disponiendo a arriesgar.
Cúrese en espíritu siempre de amistades,
arriésgalo todo y piérdelo después,
haga magia, trampa, berrinche y consuelos.
Lo siento tanto por nosotros
tú cometiste un error en lo que más querías
y yo fui tu tiro al blanco.
Lanzarse al fuego empujando primero al otro,
que las llamas no tenga compasión
ni de ti, ni de mi, ni de lo nuestro.
¡Que diantres importan tus dulces besos
cuando el tiempo con sus cuchillos
los hace pagar en plena aurora!
El amor anda dormido en mi regazo,
le han dislocado sus ganas de hacer latir
cuando guiado por sus corazonadas
quiere hacer feliz a su hermosa victima.
Y no puedo gritar más alto de tanto afinar mi silencio
sonando cómo anacronismo cerca de tu oído.
¡PERO! Ella es tan hermosa parada justo frente a mí,
que hacer llorar a las flores de la mejor primavera,
lo que te conté de mí ya no me funciona,
hace vibrar cada rincón solitario mío,
todo el dolor se vuelve carnaval
y yo estoy complacido de bajar la guardia
para que ella me golpee con un beso.
¡Maldición! ¿Qué puedo hacer yo a través de mí por ti?
todos los combates del mundo suceden en mi pecho,
ella no es la culpable de lo que otras me hicieron
de todos los inviernos en que ella pudo abrazarme
y yo quisiera tanto hacerle saber que no tengo dudas
que estoy tan jodidamente seguro de sus caricias
y que mi cicatriz a través de ella se torna cielo azul
mi cicatriz en su compañía la lava el agua de mar
a su lado mi cicatriz deja de doler.
de tanto guardar mis ojos
evitando que alguien pudiera
robarme la mirada sin yo darme cuenta,
he endurecido cual cemento mis abrazos
para que nadie sintiera siquiera la necesidad
de llevárselos por un largo tiempo.
Me pregunto ahora si algo aun brilla en mí
si fui corriendo a algún lugar
del que no pudiera regresar,
puede que yo me impedí todas esas caricias
para no terminar lastimado
pero es más increíble lo que de este lado acontece.
Yo pudiera plantarme en tu corazón
florecer eternamente para todos tus deseos
envejecer acostumbrado a tus sonrisas
cuando ni siquiera estas presente
en mis angustias desesperantes.
Mientras tanto mi voluntad es pura:
al pasar el tiempo me han desmembrado,
ni yo mismo podré saber con certeza
que es lo que me queda para continuar
realmente que no se parezca a las horas muertas
a las sombras que no se logran olvidar.
Irónico pensar que entregar más de la cuenta
no es necesario cuando alguien más
sólo quiere una pequeña parte
de todo lo que se esta disponiendo a arriesgar.
Cúrese en espíritu siempre de amistades,
arriésgalo todo y piérdelo después,
haga magia, trampa, berrinche y consuelos.
Lo siento tanto por nosotros
tú cometiste un error en lo que más querías
y yo fui tu tiro al blanco.
Lanzarse al fuego empujando primero al otro,
que las llamas no tenga compasión
ni de ti, ni de mi, ni de lo nuestro.
¡Que diantres importan tus dulces besos
cuando el tiempo con sus cuchillos
los hace pagar en plena aurora!
El amor anda dormido en mi regazo,
le han dislocado sus ganas de hacer latir
cuando guiado por sus corazonadas
quiere hacer feliz a su hermosa victima.
Y no puedo gritar más alto de tanto afinar mi silencio
sonando cómo anacronismo cerca de tu oído.
¡PERO! Ella es tan hermosa parada justo frente a mí,
que hacer llorar a las flores de la mejor primavera,
lo que te conté de mí ya no me funciona,
hace vibrar cada rincón solitario mío,
todo el dolor se vuelve carnaval
y yo estoy complacido de bajar la guardia
para que ella me golpee con un beso.
¡Maldición! ¿Qué puedo hacer yo a través de mí por ti?
todos los combates del mundo suceden en mi pecho,
ella no es la culpable de lo que otras me hicieron
de todos los inviernos en que ella pudo abrazarme
y yo quisiera tanto hacerle saber que no tengo dudas
que estoy tan jodidamente seguro de sus caricias
y que mi cicatriz a través de ella se torna cielo azul
mi cicatriz en su compañía la lava el agua de mar
a su lado mi cicatriz deja de doler.