Gissel
Poeta recién llegado
la observe cada mañana
siempre en el mismo lugar
pero nunca le pude hablar,
su mirada era dirigida al cielo.
y los días que no le mire
fueron los mas tristes,
los mas sombríos de mi existir,
cabe resaltar que verle era alegría.
verle de lejos, desde la distancia
se volvió tan poco que moría
por hablarle, más nunca pude,
solo quise admirarle a lo lejos.
El cielo azul brillaba cada
que ella estaba presente
y este lloraba cuándo ella se iba,
lo mismo ocurría conmigo.
siempre en el mismo lugar
pero nunca le pude hablar,
su mirada era dirigida al cielo.
y los días que no le mire
fueron los mas tristes,
los mas sombríos de mi existir,
cabe resaltar que verle era alegría.
verle de lejos, desde la distancia
se volvió tan poco que moría
por hablarle, más nunca pude,
solo quise admirarle a lo lejos.
El cielo azul brillaba cada
que ella estaba presente
y este lloraba cuándo ella se iba,
lo mismo ocurría conmigo.
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