CIELO ROJO
Caía el frío de la cálida mañana sobre mis hombros gélidos, viejos y cansados
Recordando mi pasado, viendo mi presente, dudando mi futuro
No he podido quitarme la sangre de mis nudosas manos, aun veo en ellas sus ojos verdes tornados en cálido carmesí
Las luces bicolor entran acusadoras a través de mi roída ventana.
Gritos llamando por mi nombre, pasos, golpes, culpa
Desesperado y sabiente de mi fatal destino, acaricio el gatillo de mi maquina de muerte, de demencia, de redención
Un chasquido, un trueno, el calor, el dolor, mi fin
He oído que se recuerda la vida antes del final y es cierto, todo ha regresado aquel día funesto en que mi mente se empezaba a manchar de pecado
El día en que la vi caminando alegremente por la acera
Los rulos dorados saltando hermosos a la corrompida mente de un viejo tonto
Su mirada bella e incandescente entraba por mis ojos encendidos
Mía, era mía, lo era aun antes de haberla visto
Antes de que acariciara ferozmente mi deseo
Pobre bella inocente
Su final inminente se regocija ante el destino
Suplicando una oportunidad nula
Pero era tarde, ya había entrado a mi mente, ahora tenia que entrar a mi alma
Entre ropa, sangre y tersa piel porcelana mis manos se apoderan de su pasado, presente y fatal destino
Mi corazón se acelera en inversa proporción al suyo
Sus ojos verdes tornaronse rojos
Sus labios inexpresivos emanaban el último aliento
Su piel azulada ya no se erizaba con mis rudas caricias
Tan pequeña
Tan bella
Tan inocente
Tan muerta
Caía el frío de la cálida mañana sobre mis hombros gélidos, viejos y cansados
Recordando mi pasado, viendo mi presente, dudando mi futuro
No he podido quitarme la sangre de mis nudosas manos, aun veo en ellas sus ojos verdes tornados en cálido carmesí
Las luces bicolor entran acusadoras a través de mi roída ventana.
Gritos llamando por mi nombre, pasos, golpes, culpa
Desesperado y sabiente de mi fatal destino, acaricio el gatillo de mi maquina de muerte, de demencia, de redención
Un chasquido, un trueno, el calor, el dolor, mi fin
He oído que se recuerda la vida antes del final y es cierto, todo ha regresado aquel día funesto en que mi mente se empezaba a manchar de pecado
El día en que la vi caminando alegremente por la acera
Los rulos dorados saltando hermosos a la corrompida mente de un viejo tonto
Su mirada bella e incandescente entraba por mis ojos encendidos
Mía, era mía, lo era aun antes de haberla visto
Antes de que acariciara ferozmente mi deseo
Pobre bella inocente
Su final inminente se regocija ante el destino
Suplicando una oportunidad nula
Pero era tarde, ya había entrado a mi mente, ahora tenia que entrar a mi alma
Entre ropa, sangre y tersa piel porcelana mis manos se apoderan de su pasado, presente y fatal destino
Mi corazón se acelera en inversa proporción al suyo
Sus ojos verdes tornaronse rojos
Sus labios inexpresivos emanaban el último aliento
Su piel azulada ya no se erizaba con mis rudas caricias
Tan pequeña
Tan bella
Tan inocente
Tan muerta