horizonte
Poeta asiduo al portal
Llevame a la blancura inmaculada de un sueño,
donde me pueda mirar a luz de tus bellos ojos,
en tan dulce luminosidad resguárdame del miedo.
Vierte en mí ese sentimiento divino,
cual esplendor se derrame, como la dulce miel,
a este corazón que congelando estaba.
Llevame al monte de tan leales sentimientos,
y respiremos el aroma de la rosa mística.
Dame de tu llama ardiente, el amanecer en mi vida,
que tu suave voz, me lleve al sentimiento transmutado,
para dejar en tu cielo el sello de mi corazón.
Funde en tu llama eterna este anhelo,
y cólmame de tu humo de ternura.
Quiero mirar de tu diamante,
tu cristalina presencia, brindarme de tu virtud de amar,
para así encender mi ilusión de volver a mirar el horizonte.
Mirar tu cielo y encontrar tu corazón,
que la flama de tu alma,
y el perfume de tu sublime presencia,
íntimamente toque mi alma.
A tu lado quiero tocar el sol,
y darte de mis ensueños, que van llenos de esperanza.
Deja caer tu lluvia en este corazón desolado,
dame de tu cielo mientras lloras de alegrías,
y moja en mi la semilla del amor.
Ayúdame abrir mi corazón a este nuevo anhelo,
que las alas de tu amor, me den para volar a tu cielo,
vertiendo en mi el bálsamo de tus estrellas,
y muéstrame la pureza de tu luz,
Así, a este corazón roto dale tu inmensidad,
para a través de ti hacer mío el viento,
y al caer la noche poder mirar el amor,
en tu luminaria estrella por siempre cielo.
donde me pueda mirar a luz de tus bellos ojos,
en tan dulce luminosidad resguárdame del miedo.
Vierte en mí ese sentimiento divino,
cual esplendor se derrame, como la dulce miel,
a este corazón que congelando estaba.
Llevame al monte de tan leales sentimientos,
y respiremos el aroma de la rosa mística.
Dame de tu llama ardiente, el amanecer en mi vida,
que tu suave voz, me lleve al sentimiento transmutado,
para dejar en tu cielo el sello de mi corazón.
Funde en tu llama eterna este anhelo,
y cólmame de tu humo de ternura.
Quiero mirar de tu diamante,
tu cristalina presencia, brindarme de tu virtud de amar,
para así encender mi ilusión de volver a mirar el horizonte.
Mirar tu cielo y encontrar tu corazón,
que la flama de tu alma,
y el perfume de tu sublime presencia,
íntimamente toque mi alma.
A tu lado quiero tocar el sol,
y darte de mis ensueños, que van llenos de esperanza.
Deja caer tu lluvia en este corazón desolado,
dame de tu cielo mientras lloras de alegrías,
y moja en mi la semilla del amor.
Ayúdame abrir mi corazón a este nuevo anhelo,
que las alas de tu amor, me den para volar a tu cielo,
vertiendo en mi el bálsamo de tus estrellas,
y muéstrame la pureza de tu luz,
Así, a este corazón roto dale tu inmensidad,
para a través de ti hacer mío el viento,
y al caer la noche poder mirar el amor,
en tu luminaria estrella por siempre cielo.