davidul
Poeta asiduo al portal
Cuentan los cuentos,
que por contar,
había cien mil sueños,
trotando por el mar,
Una princesa escondida
en su colorido antifaz.
Un príncipe perdido
en su persistente afán,
de encontrar su reino
donde poder reinar.
Caótico destino
le llevo a encontrar,
reinos en unos ojos
y, reina a la que amar.
Tan frágil era la reina
que se podría resquebrajar,
una piel tan delicada,
como el fino cristal,
se conformaría,
con mirarla y volverla a mirar,
eso le paso, por enamorarse
de una princesa de cristal.
El príncipe tanto lloro,
que creo un inmenso mar,
en mil trozos se rompió el cristal,
transformarse en mil,
granitos de sal.
Cuentan los cuentos,
que por contar,
habían cien mil sueños,
trotando por el mar.
que por contar,
había cien mil sueños,
trotando por el mar,
Una princesa escondida
en su colorido antifaz.
Un príncipe perdido
en su persistente afán,
de encontrar su reino
donde poder reinar.
Caótico destino
le llevo a encontrar,
reinos en unos ojos
y, reina a la que amar.
Tan frágil era la reina
que se podría resquebrajar,
una piel tan delicada,
como el fino cristal,
se conformaría,
con mirarla y volverla a mirar,
eso le paso, por enamorarse
de una princesa de cristal.
El príncipe tanto lloro,
que creo un inmenso mar,
en mil trozos se rompió el cristal,
transformarse en mil,
granitos de sal.
Cuentan los cuentos,
que por contar,
habían cien mil sueños,
trotando por el mar.