Julius 1200
Poeta fiel al portal
En el remanso de tus provocativos ojos,
se deshizo una forma del calvario.
Mediodía de sol. Sábado instintivo.
Y la Luz. Esas llamas de tus manos
aposentadas, indolentes,
en la prolija gramilla imantado descanso.
Rapsodia.
Pintoresco gorro deslizándose de tu cabellera de almendra.
¿Por qué debíamos reiterarnos si todos los deseos se habían
cumplido?
Ahora el vivir no era temible pero sí, sutil.
Al ofrecer la vianda, me escrutabas.
¿Querrás volver?
No es habitual sentir ardores. Me observaste con curiosidad.
El índice se balanceó negando. Diligencié el menú. Despliegue acelerado:
Un banquete de campo. Un vino fragante, un beso al brindar.
Y la caricia en la mejilla.
"Te comería a besos", dijo. Pero...
¿Y eso? Reí.
Me gusta que seas naturalmente solícito...
Reiteré caricias desapasionadas esta vez.
¿No es maravilloso estar unidos?
Eso... es complacerme. Eso es...ámame.
se deshizo una forma del calvario.
Mediodía de sol. Sábado instintivo.
Y la Luz. Esas llamas de tus manos
aposentadas, indolentes,
en la prolija gramilla imantado descanso.
Rapsodia.
Pintoresco gorro deslizándose de tu cabellera de almendra.
¿Por qué debíamos reiterarnos si todos los deseos se habían
cumplido?
Ahora el vivir no era temible pero sí, sutil.
Al ofrecer la vianda, me escrutabas.
¿Querrás volver?
No es habitual sentir ardores. Me observaste con curiosidad.
El índice se balanceó negando. Diligencié el menú. Despliegue acelerado:
Un banquete de campo. Un vino fragante, un beso al brindar.
Y la caricia en la mejilla.
"Te comería a besos", dijo. Pero...
¿Y eso? Reí.
Me gusta que seas naturalmente solícito...
Reiteré caricias desapasionadas esta vez.
¿No es maravilloso estar unidos?
Eso... es complacerme. Eso es...ámame.
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