Jose Anibal Ortiz Lozada
Poeta adicto al portal
I. Oído
En el murmullo tenue de la noche,
se escuchan tus promesas, ya deshechas,
son ecos que resuenan sin reproche,
recuerdos que en mis sueños, tú aprovechas.
II. Vista
Tus ojos como estrellas me cegaron,
en noches sin final, claros espejos,
ahora, sombras frías se han quedado,
reflejos de un amor, quebrados lejos.
III. Tacto
Tus manos como fuego acariciaron,
mi piel que aún recuerda su calidez,
mas hoy, en el vacío se han quedado,
cenizas que no encuentran lucidez.
IV. Olfato
El perfume de tu piel, en cada brisa,
se ha ido disipando sin retorno,
esencia que mi alma ya precisa,
ausencia que en mi ser dejó un adorno.
V. Gusto
Tus labios cual dulzura de verano,
dejaron un sabor que ya se pierde,
el gusto de tu amor, cual fruto vano,
que el tiempo con olvido lo convierte.
Estribillo
Cinco sentidos llenos de memoria,
tu esencia en cada uno se divisa,
mas hoy, en este verso queda historia,
de un amor que en el tiempo ya agoniza.
En el murmullo tenue de la noche,
se escuchan tus promesas, ya deshechas,
son ecos que resuenan sin reproche,
recuerdos que en mis sueños, tú aprovechas.
II. Vista
Tus ojos como estrellas me cegaron,
en noches sin final, claros espejos,
ahora, sombras frías se han quedado,
reflejos de un amor, quebrados lejos.
III. Tacto
Tus manos como fuego acariciaron,
mi piel que aún recuerda su calidez,
mas hoy, en el vacío se han quedado,
cenizas que no encuentran lucidez.
IV. Olfato
El perfume de tu piel, en cada brisa,
se ha ido disipando sin retorno,
esencia que mi alma ya precisa,
ausencia que en mi ser dejó un adorno.
V. Gusto
Tus labios cual dulzura de verano,
dejaron un sabor que ya se pierde,
el gusto de tu amor, cual fruto vano,
que el tiempo con olvido lo convierte.
Estribillo
Cinco sentidos llenos de memoria,
tu esencia en cada uno se divisa,
mas hoy, en este verso queda historia,
de un amor que en el tiempo ya agoniza.
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