OMAR INOFUENTE BELLIDO
Poeta fiel al portal
La angustia pasa muy cerca de mi,
desfigurando el rostro de mi soledad,
tantas veces, que ya es una cirugía mal hecha,
en la desdicha te vuelvo a contemplar,
muy de cerca porque estas muerta,
con los ojos abiertos todas las noches,
con esta luna gris que me aplasta,
y me entierra para estar junto a ti.
desfigurando el rostro de mi soledad,
tantas veces, que ya es una cirugía mal hecha,
en la desdicha te vuelvo a contemplar,
muy de cerca porque estas muerta,
con los ojos abiertos todas las noches,
con esta luna gris que me aplasta,
y me entierra para estar junto a ti.
Intento mezclarme en tu sangre viva,
de nuevo y muy de por sí, en ti ,
en tus palabras que te desnudan,
y te quiebran cuando te vas,
al encuentro de mi amor olvidado.
e intento corregir esas tus lágrimas,
que se quedaron en ti lejos de mí,
y tu rostro enjuagarte con mis penas
aquí en el silencio.
de nuevo y muy de por sí, en ti ,
en tus palabras que te desnudan,
y te quiebran cuando te vas,
al encuentro de mi amor olvidado.
e intento corregir esas tus lágrimas,
que se quedaron en ti lejos de mí,
y tu rostro enjuagarte con mis penas
aquí en el silencio.
¿Donde quedaste petrificada?
Para poderte alcanzar.
haz de saber que soy yo,
quien guarda un todo de ti ,en mis labios,
en mi tacto, que preguntan por ti ,
por la frescura de tu aliento suave,
en cada noche que se enciende de estrellas,
haz de saber que solamente yo sé,
que encierras en tu cofre muy adentro
la alegría y la tristeza juntos
ahí junto a tu pecho.
haz de saber que soy yo,
quien guarda un todo de ti ,en mis labios,
en mi tacto, que preguntan por ti ,
por la frescura de tu aliento suave,
en cada noche que se enciende de estrellas,
haz de saber que solamente yo sé,
que encierras en tu cofre muy adentro
la alegría y la tristeza juntos
ahí junto a tu pecho.
Los recuerdos atiborrados,
los albergas serenos,
junto al amor que crece.
En el desatino de este acierto,
una y mil veces más cuanto puedes,
pero no te logro alcanzar,
ha de ser, que estoy fuera de ti.
los albergas serenos,
junto al amor que crece.
En el desatino de este acierto,
una y mil veces más cuanto puedes,
pero no te logro alcanzar,
ha de ser, que estoy fuera de ti.
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