BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Manos húmedas por el césped
ombligo tatuado en el fin del parque
un amigo voraz que diseña un espacio para el bosque
tus largas uñas pintadas como a mordiscos- tú,
que te las muerdes-,
por arteros matemáticos, geografías
de un fin de siglo común, ciudad de provincias,
inevitable. Tu mano que escuece, hiela,
los humedales intermitentes y las miradas
escuetas de los provectos transeúntes: les das,
alternativamente, asco y atracción, lugares comunes
para el siempre recalcitrante deseo.
Y mi mano que rodea tu cintura
como un abismo hecho de telarañas-.
©
ombligo tatuado en el fin del parque
un amigo voraz que diseña un espacio para el bosque
tus largas uñas pintadas como a mordiscos- tú,
que te las muerdes-,
por arteros matemáticos, geografías
de un fin de siglo común, ciudad de provincias,
inevitable. Tu mano que escuece, hiela,
los humedales intermitentes y las miradas
escuetas de los provectos transeúntes: les das,
alternativamente, asco y atracción, lugares comunes
para el siempre recalcitrante deseo.
Y mi mano que rodea tu cintura
como un abismo hecho de telarañas-.
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