Te digo a ti muñeca, gracia y belleza
que ama, el sonido puro de la sonrisa;
no hay titubeos, vives siempre Clarissa,
y en ternura tu faz a diario se expresa.
Sueño de niña llueves toda entereza,
dulce eres y emotiva, canto de brisa,
cascabel infinito no cargas prisa,
escapa cristalina tu voz cereza.
Diciembre de sorpresa un bello regalo
entrego: ¡Tú! Princesa no hay que te venza,
tu pensar jamás brinca injusto intervalo.
Nacen sueños de sol y creces intensa,
desde tu cabecita nada es tan malo;
mi guerrera de vida tu eres inmensa.
Estimada Mary, cuanta ternura, dulzura y amor, hay en estos versos , dedicados para Clarissa , preciosa toda tu poesía, como siempre con esa pluma de amor, me ha llegado profundamente.
Recibe mis felicitaciones y un fuerte abrazo.Un beso poeta amiga.
Hector A Villarruel.