alexjor
Poeta recién llegado
Esta noche sobre mí, tragedia
en este claustro, clama mi corazón
moribundo y desecho,
en cada lágrima – en cada paso
veo tu sombra – escucho tu voz,
y hoy solo un suspiro inerte
en mis palabras – en mis versos,
¿qué es el amor? y para ¿quién es?
solo escucho los ecos de mi voz herida
solo siento el temor
de despertar y no hallar mi alma
a la orilla de la ilusión,
esta noche el dolor es mi nostalgia
y estos versos son infinitos
recuerdos de un amor aún perdura,
si estás cerca, muéstrame tu rostro
si estás en mi alma, déjame besar tus labios.
La nada a lo lejos de mi horizonte
sordo – ciego y mudo
vacío y desnudo ante el mundo
en el que hoy lloro
y me aferro como un niño
a la falda de la luz tenue de la luna,
luz en la oscuridad de un sentimiento
noches que saben a dolor
y el antiguo grito del corazón
clamando por el tuyo,
tirado sobre el lecho fúnebre
¿dónde estoy?, ¿dónde estoy?,
a qué mundo pertenece este dolor ajeno
a mis lágrimas, hoy no quiero llorar más,
solo si estuvieras aquí, esta noche
solo si estuvieras, en mis versos
una vez más – una vez para la eternidad.
Se marchitan lentamente las rosas
mis risas son opacos
reflejos de mi alma hecha pedazos,
y solo te recuerdo a ti
y solo te recuerdo a ti,
que seré cuando caiga la noche
y cuando el amanecer me desnude,
no quiero ver mi reflejo
no quiero morir en este claustro oscuro,
extiendo mis manos para acariciarte
si estas cerca muéstrame tu rostro
si estas cerca déjame besarte,
pero hoy esta noche es eterna
si tu no vuelves a mis versos
si tu no vuelves a mi alma vacía.
en este claustro, clama mi corazón
moribundo y desecho,
en cada lágrima – en cada paso
veo tu sombra – escucho tu voz,
y hoy solo un suspiro inerte
en mis palabras – en mis versos,
¿qué es el amor? y para ¿quién es?
solo escucho los ecos de mi voz herida
solo siento el temor
de despertar y no hallar mi alma
a la orilla de la ilusión,
esta noche el dolor es mi nostalgia
y estos versos son infinitos
recuerdos de un amor aún perdura,
si estás cerca, muéstrame tu rostro
si estás en mi alma, déjame besar tus labios.
La nada a lo lejos de mi horizonte
sordo – ciego y mudo
vacío y desnudo ante el mundo
en el que hoy lloro
y me aferro como un niño
a la falda de la luz tenue de la luna,
luz en la oscuridad de un sentimiento
noches que saben a dolor
y el antiguo grito del corazón
clamando por el tuyo,
tirado sobre el lecho fúnebre
¿dónde estoy?, ¿dónde estoy?,
a qué mundo pertenece este dolor ajeno
a mis lágrimas, hoy no quiero llorar más,
solo si estuvieras aquí, esta noche
solo si estuvieras, en mis versos
una vez más – una vez para la eternidad.
Se marchitan lentamente las rosas
mis risas son opacos
reflejos de mi alma hecha pedazos,
y solo te recuerdo a ti
y solo te recuerdo a ti,
que seré cuando caiga la noche
y cuando el amanecer me desnude,
no quiero ver mi reflejo
no quiero morir en este claustro oscuro,
extiendo mis manos para acariciarte
si estas cerca muéstrame tu rostro
si estas cerca déjame besarte,
pero hoy esta noche es eterna
si tu no vuelves a mis versos
si tu no vuelves a mi alma vacía.