Lirae
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mi estimada amiga, son tus visitas las que me dan confianza para poder hablar de todo aquello que siento, que temo, que deseo…
Como te dije en tu última visita, por fin he podido saber lo que sienten los soldados, cuando se encuentran en campo de nadie…
Esos campos , donde los proyectiles de unos y otros se cruzan y tratas de esquivar, mas no siempre lo consigues…
No han sido proyectiles de armas...son otros los que perturban mi alma…
Son esos proyectiles, esas balas de la existencia que te sangran por dentro, que te matan a ratos….y te entierran para siempre.
Mis pies en esta ocasión, están metidos en el barro, de un pasillo, ancho, aunque solitario, sólo yo lo habito...Aunque te confieso que estaba contenta, pensando que esa era la forma...que ese era el esfuerzo que la vida me ofrecía...y yo, lo bebía de un trago.
Mas he comprobado que hay mucha gente que pasea por los linderos, con sus vestidos limpios, y sonríen y son felices...Su paisaje es verde, lleno de flores...no comprendo que he hecho para que en mi campo no crezca nada con vida…
Aunque los de la izquierda no lo tienen tan bien, es la contra portada, se ven mas tristes y cargados…
Yo estoy fastidiada amiga, parece que no quepo en ningún cupo...Difícil lo tengo hasta para comprender…
Ando por el barro, quizá si llego al final, podré cruzar y unirme a los felices...pero, me encuentro una pared delante, una pared de ladrillos...vuelvo atrás veces y mas veces, pero mi paisaje siempre es el mismo...barro y muro...muro y barro…
De pronto me rindo...este campo de nadie, donde los proyectiles son peor que las balas que matan, está acabando con mi vida, las balas, son proyectos de sueños, de tareas deseadas, de amores sin vivir, de vidas inconclusas...Y ya, han llenado mi cuerpo de tantas cicatrices que, soy solo una herida andante que se duele de cualquier roce.
Me he sentado amiga, con el pensamiento de no dar un paso más...hasta que ese muro que tengo enfrente, sea el paisaje de mi ultimo aliento...el muro de mi paredón...donde me fusilaran y no quedará recuerdo de mi existencia…
Pero, cuando me he sentado, me he dado cuenta que él, mi guerrero, está a mi lado sentado...Amiga, él también tiene los pies en el barro...me ha mirado y me ha dicho que no deje de avanzar, que unos llevan vestiduras blancas por que no pueden soportar el vestido de barro...que otros llevan cruces constantes a sus espaldas sin saber que él los ha liberado, que ha luchado y vencido, y andan tristes y cabizbajos ...Y que yo, yo era ese tanto por ciento que está a la espera, pero que mientras espera, se convierten en su deleite…
Me ha besado, abrazado, acariciado y consolado...y yo...yo en sus brazos he llorado…
Me ha dado unas pautas para traspasar el muro, para que respire del exterior si me es necesario, pero me he dado cuenta que , cuando traspaso, mis ropas se quedan detrás, y solo el barro cubre mi desnudez...por lo que me he vuelto atrás, pues me siento vulnerable…
Esperaré por él, hasta que llegue el momento que me cubra con las ropas necesarias…
Me he vuelto a sentar...a mirar a los felices pasar, y a los tristes hablar de sus penas...yo, yo mientras espero…
En este pasillo de barro, donde a veces se me va la vida, pero llega él, y con un beso, llena mis pulmones de aliento…y mi muro, no parece de fusilamiento, sino de protección.
Me quedaré, me quedaré un poco más.
SHA.
Otra de las confidencias de Claudia...que no puedo dejar de compartir, porque quiero darle el honor de que algunos sepan que de ella, aprendo mas de lo que le enseño...Aunque ella siempre permanezca en la casa gris, y yo en mi mundo ¿azul?