Francisco Lechuga Mejia
Poeta que no puede vivir sin el portal
Qué en dónde estaba
aquella tarde-noche
en que tu piel se erizaba
y tu verbo
se quedaba quieto
y exhausto sin aliento
estaba entre tus piernas
embriagándome de amor
y sexo
recontando cada beso mío y ajeno
que ocultaste en tu ombligo
estaba entre tus pechos disfrazado
de topógrafo apuntado en mi memoria
cada ángulo
y distancia
de las cimas a las simas de tu cuerpo
comprendo tu extrañamiento
y tu pregunta que me compromete
pero ya lo ves
tengo una coartada.
Due 8 Agosto 08
aquella tarde-noche
en que tu piel se erizaba
y tu verbo
se quedaba quieto
y exhausto sin aliento
estaba entre tus piernas
embriagándome de amor
y sexo
recontando cada beso mío y ajeno
que ocultaste en tu ombligo
estaba entre tus pechos disfrazado
de topógrafo apuntado en mi memoria
cada ángulo
y distancia
de las cimas a las simas de tu cuerpo
comprendo tu extrañamiento
y tu pregunta que me compromete
pero ya lo ves
tengo una coartada.
Due 8 Agosto 08