Una gota de agua cae en mi ventana
con tal delicadeza que me recuerda el frotar de tus manos,
toca la luz del sol con tal suavidad, confundiendo mi corazón
pensando que aquella luz que me acariciaba
eras tú pero al abrir los ojos
me muestra que era solo
mi imaginación.
mi mente mi cuerpo solo piensa en estar contigo;
mi pecho duele, mi alma rezumba en coincidencia
con el latir de mi corazón ,
mi corazón niega lo que mis ojos ve
me asomo a la ventana y
noto que una rosa golpea el vidrio
su intenso color me recuerda
al color rojo de tus labios,
al pensar en tus labios mi corazón golpea
con tal fuerza pero que digo con tal intensidad,
con una finura que desgarra mi alma.
Suspiro esperando que mi corazón se calme
doy una ojeada al jardín
un colibrí se acerca a la flor que golpea la ventana
atraído por su belleza,
cautivado por su intenso color,
con una sutileza extrae el néctar de la flor;
el colibrí revolotea alrededor de la flor pero
para él es imposible quitar su vista de la rosa.
Sus ojos no se apartan de la hermosa flor;
la mira con tal fuerza y sigilo igual que un puma ve a su presa;
el colibrí teme dejar la flor por el simple miedo de no poder vivir lejos de ella.
Mi mente solo puede relacionar tan extraña imagen
con aquel sentimiento que reacciona mi corazón al verte,
mis ojos no quieren apartarse de tu mirada
temen y piensan que igual al colibrí no pueda vivir sin ti.
Desobedezco tal pensamiento porque conozco la verdad,
semejante a la situación del colibrí,
se que a pesar de estar siempre cerca de ti nunca
será igual al estar junto a ti,
miento quiero mentir pensar
que tengo la suficiente fuerza
para dejar de anhelar un amor que nunca surgirá
pero quiero tener la esperanza de que un día
tu avivas la llama del amor en mi corazón.
con tal delicadeza que me recuerda el frotar de tus manos,
toca la luz del sol con tal suavidad, confundiendo mi corazón
pensando que aquella luz que me acariciaba
eras tú pero al abrir los ojos
me muestra que era solo
mi imaginación.
mi mente mi cuerpo solo piensa en estar contigo;
mi pecho duele, mi alma rezumba en coincidencia
con el latir de mi corazón ,
mi corazón niega lo que mis ojos ve
me asomo a la ventana y
noto que una rosa golpea el vidrio
su intenso color me recuerda
al color rojo de tus labios,
al pensar en tus labios mi corazón golpea
con tal fuerza pero que digo con tal intensidad,
con una finura que desgarra mi alma.
Suspiro esperando que mi corazón se calme
doy una ojeada al jardín
un colibrí se acerca a la flor que golpea la ventana
atraído por su belleza,
cautivado por su intenso color,
con una sutileza extrae el néctar de la flor;
el colibrí revolotea alrededor de la flor pero
para él es imposible quitar su vista de la rosa.
Sus ojos no se apartan de la hermosa flor;
la mira con tal fuerza y sigilo igual que un puma ve a su presa;
el colibrí teme dejar la flor por el simple miedo de no poder vivir lejos de ella.
Mi mente solo puede relacionar tan extraña imagen
con aquel sentimiento que reacciona mi corazón al verte,
mis ojos no quieren apartarse de tu mirada
temen y piensan que igual al colibrí no pueda vivir sin ti.
Desobedezco tal pensamiento porque conozco la verdad,
semejante a la situación del colibrí,
se que a pesar de estar siempre cerca de ti nunca
será igual al estar junto a ti,
miento quiero mentir pensar
que tengo la suficiente fuerza
para dejar de anhelar un amor que nunca surgirá
pero quiero tener la esperanza de que un día
tu avivas la llama del amor en mi corazón.