Combate mi férvido cuerpo
con fraticida redentor,
y torna mi lengua en cenizas.
¡Habla!.
Anida la llama en tu boca,
Anhelante del quemar,
se entrega,
mi huraño oído al calor.
Dime sólo un sí,
muda en lucro mi agonía
a pesar de no ser cierto.
Sucumbiré igualmente al fuego,
mas dime que no he muerto,
a tus ojos,
todavía.
con fraticida redentor,
y torna mi lengua en cenizas.
¡Habla!.
Anida la llama en tu boca,
Anhelante del quemar,
se entrega,
mi huraño oído al calor.
Dime sólo un sí,
muda en lucro mi agonía
a pesar de no ser cierto.
Sucumbiré igualmente al fuego,
mas dime que no he muerto,
a tus ojos,
todavía.