epimeteo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Los cocineros de estilo
inventaron la comida
la llamada emocional
con su técnica incluida
Fecundo restaurador
En su arte, bien conocido
Restaura el plato atrevido
Reinventando la emoción
Aumenta así su blasón
No el plato, que es reducido
Algunos han pretendido,
Desde la restauración
Reciclar el contenido
Incluyendo en la ración
Algún nombre indefinido
Mas como dueños no son
De las humanas pasiones
Les dedico unos renglones
Bien cargados de emoción
Acuden pues los clientes
Para abrir el apetito
Aunque el plato es exquisito
Se te queda entre los dientes
Por no terminar muy flacos,
Con finas piernas de alambre
Matamos mejor el hambre
En comidas Casa Paco
Una jugosa tortilla
Nos espera en un gran plato
Seguida de un buen flato
Costumbre mora sencilla.
Y todo esto regado,
No con caldos conocidos,
Que eso es cosa de cocidos,
Si no con buen vino Paco
Bebido en porrón a saco,
Peleón, ¡como es debido!
Mi madre si compartía
La comida emocional
Para hacernos bien llorar
Técnica si poseía.
Solo comiendo judías
Tengo emocional recuerdo
Casi media lengua pierdo
Pues ardiendo las servía
Si las lentejas ponía
Calientes hasta quemar
Para inundar hasta el mar
Las lágrimas nos salían
Cuando partía cebolla
Presta para cocinar
Vuelta otra vez a llorar
Antes de entrar en la olla
Mientras besugos cocía,
Con sus ojitos saltones
Saltaban los lagrimones
Tan solo por empatía
Si cocido nos ponía,
Que algunos no nos gustaba,
Las lágrimas asomaban
Pues repetir nos hacía
Cuando a un hermano le echaba
Más de cordero lechal
Vuelta otra vez a llorar.
Por lo que a mí me faltaba
No quisiera acaparar
Toda la melancolía
Pues otros bien conocían
Otras formas de llorar
Fuimos a comer a Adriá,
en un momento de locura.
Presentada la factura
bien que nos hizo llorar.
inventaron la comida
la llamada emocional
con su técnica incluida
Fecundo restaurador
En su arte, bien conocido
Restaura el plato atrevido
Reinventando la emoción
Aumenta así su blasón
No el plato, que es reducido
Algunos han pretendido,
Desde la restauración
Reciclar el contenido
Incluyendo en la ración
Algún nombre indefinido
Mas como dueños no son
De las humanas pasiones
Les dedico unos renglones
Bien cargados de emoción
Acuden pues los clientes
Para abrir el apetito
Aunque el plato es exquisito
Se te queda entre los dientes
Por no terminar muy flacos,
Con finas piernas de alambre
Matamos mejor el hambre
En comidas Casa Paco
Una jugosa tortilla
Nos espera en un gran plato
Seguida de un buen flato
Costumbre mora sencilla.
Y todo esto regado,
No con caldos conocidos,
Que eso es cosa de cocidos,
Si no con buen vino Paco
Bebido en porrón a saco,
Peleón, ¡como es debido!
Mi madre si compartía
La comida emocional
Para hacernos bien llorar
Técnica si poseía.
Solo comiendo judías
Tengo emocional recuerdo
Casi media lengua pierdo
Pues ardiendo las servía
Si las lentejas ponía
Calientes hasta quemar
Para inundar hasta el mar
Las lágrimas nos salían
Cuando partía cebolla
Presta para cocinar
Vuelta otra vez a llorar
Antes de entrar en la olla
Mientras besugos cocía,
Con sus ojitos saltones
Saltaban los lagrimones
Tan solo por empatía
Si cocido nos ponía,
Que algunos no nos gustaba,
Las lágrimas asomaban
Pues repetir nos hacía
Cuando a un hermano le echaba
Más de cordero lechal
Vuelta otra vez a llorar.
Por lo que a mí me faltaba
No quisiera acaparar
Toda la melancolía
Pues otros bien conocían
Otras formas de llorar
Fuimos a comer a Adriá,
en un momento de locura.
Presentada la factura
bien que nos hizo llorar.