poetakabik
Poeta veterano en el portal
El apego llega, suave como brisa,
y al alma envuelve en cálida prisión,
parece amor, ternura, comprensión,
pero es raíz que al ego eterniza.
Nos hace humanos, dice la sonrisa,
nos da calor, sentido, dirección,
mas no sabemos si es bendición
o si el dolor en su abrazo se desliza.
Como adicción que pide y nunca sacia,
nos deja huérfanos de soledad,
con miedo a hallarnos libres, sin falacia.
Es sombra dulce de necesidad,
Es solo el ego hambriento de su gracia
Y creemos que sin él no hay libertad,
y al alma envuelve en cálida prisión,
parece amor, ternura, comprensión,
pero es raíz que al ego eterniza.
Nos hace humanos, dice la sonrisa,
nos da calor, sentido, dirección,
mas no sabemos si es bendición
o si el dolor en su abrazo se desliza.
Como adicción que pide y nunca sacia,
nos deja huérfanos de soledad,
con miedo a hallarnos libres, sin falacia.
Es sombra dulce de necesidad,
Es solo el ego hambriento de su gracia
Y creemos que sin él no hay libertad,