Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
Las paredes de la casa de un gran escritor
escuchan todo cuanto escribe;
se hinchan, como sabias esponjas,
con cada letra que sale de su pluma;
aprenden de su voz y sus silencios;
con el sonido de sus pasos crean
un mágico piano en el suelo
que recuerdan por la noche
cuando duermen.
Miran, usando las cortinas agitadas,
los libros que dejan abiertos en la mesa
y leen: que fuera de ellas
existen otras casas, en otros lugares,
que habitan otros hombres,
algunos de los cuales
también son escritores
que dejan también su palabra impresa
en libros, que leen otras paredes sabias,
igualmente hinchadas,
como esponjas de un océano sin límites.